El helado, el rey del verano

Helados de distintos sabores

Hay distintos tipos de helados en función del porcentaje de grasa y proteína.
Imagen con licencia CCO

El helado es uno de los alimentos que más triunfan en el verano aunque cada vez más se consume fuera de esta estación. Es muy nutritivo y su aporte calórico varía en función de la variedad que elijamos.

Origen del helado

No se sabe a ciencia cierta el origen del helado. Algunos historiadores atribuyen a Marco Polo el haber divulgado una receta para su preparación de regreso de uno de sus viajes al Lejano Oriente.

Mucho más tarde (en 1660), el italiano Procopio, inventó una máquina que homogeneizaba el azúcar, el hielo y las frutas, con lo que se obtenía una crema helada similar a la que conocemos hoy día.

¿Qué tipos de helados nos podemos encontrar?

Los helados de crema son los de mayor aporte calórico

Hay una Reglamentación Técnico Sanitaria de los helados que fija una clasificación dependiendo de sus ingredientes y de su forma de elaboración; así nos podemos encontrar:

  • Helados de crema: tienen un contenido graso muy alto de un 8% y un 2.5% de proteínas, ambas de origen lácteo.
  • Helados: con este término se conocen a aquellos que contienen como mínimo un 5 % de materia grasa alimenticia aunque las proteínas son exclusivamente de origen lácteo.
  • Helados de leche: con menos materia grasa (2.5%) de origen lácteo.
  • Helados de leche desnatada: tan sólo tienen un 0.3 % de materia grasa de origen lácteo.
  • Helados de agua
  • Sorbete, con un mínimo del 15 % de frutas.

La calidad del helado

Algo que desconocen la mayoría de los consumidores es que la calidad de un helado depende en buena medida del porcentaje de aire incorporado. Si hay un exceso de este el helado se nos deshace rápidamente en la boca; sin embargo, cuando hay una falta de aire nos resulta empalagoso y pesado.

La cantidad de aire va a depender del tipo de helado y de las materias primas que contiene.

Los helados se pueden fabricar:

  • A nivel industrial, incorporándole aditivos y mucho aire de ahí que la calidad sea inferior.
  • De forma artesanal, usando productos frescos y menos aire, de ahí su aspecto cremoso.
  • «Tipo soft», un helado que se obtiene justo antes de su consumo a través de una máquina expendedora.

El helado en la dieta

Los helados son alimentos que aportan distintos nutrientes:

  • Proteínas y calcio, debido al alto contenido de leche principalmente en los helados cremosos.
  • Una cantidad considerable de azúcares.
  • Y la proporción de grasas que varía en función del tipo de helado.

Los helados pueden agruparse desde una perspectiva nutricional en dos grandes grupos:

  • Helados cremosos o de leche: con un aporte calórico medio/alto, entre 110 y 384 Kcal/100 gramos. Esto se debe principalmente a la presencia de azúcares y de grasa.
  • Sorbetes y helados de agua: su valor energético es medio/bajo, entre 68 y 138 Kcal/100 gramos.

En los últimos años se ha invertido en investigación y se ha conseguido disminuir en un 30% el aporte calórico en ciertos helados reduciendo el porcentaje de azúcares y grasas; de todas formas no hay que abusar de los helados.

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Bibliografía

Taboada R.L (coordinador) y otros, «Helado Total», Publitec Editora, Buenos Aires, Argentina, 1993

Real Decreto 618/1998, de 17 de Abril de 1998, por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-sanitaria para la elaboración, distribución y comercio de helados y mezclas envasadas para congelar (B.O.E. 28.04.1998)

Modificado por: Real Decreto 135/2010, de 12 de febrero, por el que se derogan disposiciones relativas a los criterios microbiológicos de los productos alimenticios. (B.O.E. 25.02.2010)

Modificado por el Real Decreto 176/2013, de 8 de marzo, por el que se derogan total o parcialmente determinadas reglamentaciones técnico-sanitarias y normas de calidad referidas a productos alimenticios

La leche y sus derivados, ¿buenos o malos para la salud?

La leche y sus derivados, ¿buenos o malos para la salud? Esta pregunta es controvertida, pero me gusta. Todos sabemos que la leche contiene proteínas, calcio y vitaminas, pero de un tiempo a esta parte han ido creciendo leyendas y falacias en torno a ella. Es tan fácil como hacer una búsqueda en «Don Google», campo de cultivo de páginas de charlatanería alarmista.

La leche viene de la vaca

Parece que parte de la campaña de desprestigio de la leche es su procedencia

Lo cierto es que la campaña de desprestigio ha contribuido a la disminución del consumo de lácteos y la desaparición de ganaderías en nuestro país.  Los argumentos son de lo más variopintos como que la leche tiene bacterias, azúcares, grasas,  pus, produce enfermedades como la diabetes y la esclerosis múltiple, etc.. Algo que me llamó la atención es que además –según algunos- la leche está detrás de los problemas de aprendizaje de los niños. Lo siento, pero no puedo evitar la sonrisa. La lista de inconvenientes es interminable pero curiosamente estas páginas no sólo cuestionan la leche, sino el agua, el resto de los alimentos y los envases que lo contienen. ¡Vamos que no podemos comer ni beber, y la leche es la responsable de muchos de nuestros males!

Control sanitario de la leche y sus derivados

Ahora en serio… afortunadamente hay Inspectores de Salud Pública que trabajan tanto a nivel nacional como de Comunidad Autónoma para detectar cualquier incidencia de los alimentos, en este caso, los lácteos fabricados en España como aquellos que vienen fuera de nuestras fronteras.

Control oficial de la leche

En los laboratorios se analizan las muestras de leche y sus derivados tomadas por los inspectores para garantizar la inocuidad de su consumo

En los controles oficiales se vigilan los parámetros físico-químicos, los microbiológicos y los antibióticos entre otros,  para verificar la inocuidad de la leche y sus derivados. Por ese lado podemos estar tranquilos. Además, todas las semanas aparecen alertas alimentarias en referencia a cualquier tipo de alimento. Ya les he puesto más de una en el facebook. Esta información es de gran valía porque quiere decir que los controles funcionan y todas esas partidas de alimentos que no cumplen la normativa se retiran para que no lleguen al consumo humano.

Lo que dice la ciencia sobre la leche y sus derivados

Ya hemos zanjado el tema de la inocuidad de la leche. Otro punto a tratar sería la necesidad o no de su consumo y sus beneficios para la salud. Como mujer que ha trabajado en un laboratorio y por mi experiencia en legislación sanitaria parto de la base de que los hechos sin demostración carecen de rigor.

Siendo justa y leyendo las publicaciones científicas lo cierto es que no se ha podido demostrar la necesidad de tomar leche, ni la relación entre el consumo de leche y la prevención de osteoporosis.

Me he encontrado con estudios contradictorios que relacionan el exceso de calcio con la frecuencia de algunos tipos de cáncer. Y la mayoría de las investigaciones demuestran que el consumo de leche ayuda a mantener el peso.

Lo cierto es que la ciencia no ha encontrado nada en contra de la leche y sus derivados (yogur y queso). Eso sí, lo realmente perjudicial es la carga extra de aditivos y azúcares añadidos.

Alimentos funcionales en los lácteos y sus derivados

En la leche y sus derivados es muy fácil encontrar alimentos funcionales (le dediqué una entrada en el blog), por ejemplo:

  • Leche enriquecida con calcio. La leche ya tiene calcio, esta
    La leche

    En la lácteos es frecuente encontrar alimentos funcionales como leche enriquecida en calcio, con omega -3 o con fibra. (123rf / Sergii Telesh – imagen con licencia)

    cantidad extra que le añaden muchas veces va decantando en el envase o se queda adherida a sus paredes. Si necesitamos un aporte extra de calcio recurramos a alimentos que lo contengan: queso, semillas de sésamo, crucíferas (col, coliflor, etc). Es más sensato.

  • Leche con omega 3. ¿No es más fácil obtener estos ácidos grasos consumiendo nueces o disfrutando de un pescado azul? Lo agradecerá nuestra salud y nuestro bolsillo.

Otros inventos de la industria láctea

La industria láctea se las ingenia para lanzar nuevos productos al mercado que gusten por su sabor y apariencia. Entre ellos están:

  • Los yogures cremosos con/sin trozos de frutas. Estos yogures que
    Yogur natural casero

    El yogur natural es muy saludable y le podemos añadir trozos de fruta fresca o endulzarlo con miel o azúcar moreno. (flickr / Liliana Fuchs – imagen con licencia CC BY-NC-ND 2.0)

    causan furor están cargados de azúcares y aditivos. Las frutas suelen venir envasadas de países terceros como Tailandia. A estos yogures hay que añadirles aditivos para evitar el deterioro de las frutas en este alimento proteico. Lo triste del tema es que encima acostumbran a los niños a consumir este tipo de yogures (más que cuestionable).

    Si queremos beneficiarnos del yogur el mejor es el natural, al que le podemos añadir la fruta fresca en trozos y si queremos edulcorarlo una opción saludable es la miel o el azúcar moreno. Hay que educar nuestro paladar desde pequeños.

  • Las natillas, flanes y demás familia. Creo que sobran las palabras después de lo argumentado anteriormente. ¡Ojo! no quiero decir que dejen de consumirlo, sino que disminuyan su frecuencia de consumo. De todas formas, siempre es mejor que lo elaboremos nosotros en casa. Tampoco se tarda tanto en hacer un arroz con leche ¡qué rico! o un flan, nos dura días en el frigorífico y sabemos lo que comemos.

Conclusión

El consumo moderado de leche y derivados -no clandestinos- no es nocivo para la salud. Su inocuidad está garantizada por los controles oficiales realizados por los Inspectores de Salud Pública.  Otra cosa es que nosotros por nuestra filosofía de vida y nuestras convicciones queramos prescindir de estos alimentos y obtener la proteína y el calcio a través de fuentes vegetales, opción que respeto. También puede ser que tengamos alergia o intolerancia a los lácteos, pero no por ello debemos desprestigiar a la leche y sus derivados. Seamos sensatos y no sembremos alarmas sin fundamento.

Nota: Lidia, una fiel seguidora me planteó esta interesante pregunta. ¡Gracias!

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Bibliografía

Estos 4 reglamentos sirven a los Inspectores de Salud Pública como herramientas para el control de los alimentos de origen animal incluyendo la leche y sus derivados:

Reglamento 2003/2005 (CE), de 15 de noviembre de 2005, relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios.

Reglamento 852/2004 (CE), de 29 de abril de 2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios.

Reglamento 853/2004 (CE), de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal.

Reglamento 854/2004 (CE), de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas para la organización de controles oficiales de los productos de origen animal destinados al consumo humano.

Libro: Ciencia de la leche y  tecnología de los productos lácteos. Editorial Acribia, S.A.

Recomendaciones sobre el pez escolar

El silenciero de Joaquín Zorolla

El silenciero de Joaquín Zorolla

El escolar es un pescado que consumimos en Canarias. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria – AESAN -emitió en verano de 2014 unas recomendaciones en referencia al consumo de escolar y escolar negro.

Muchas personas pueden consumir el escolar sin problemas, mientras que otras más susceptibles pueden presentar o no síntomas gastrointestinales dependiendo de la dosis o la cantidad de pescado ingerido.

El pez escolar

Existen dos especies de pescado conocidas como «Escolar»: el Escolar (Ruvettus pretiosus) y el Escolar negro (Lepidocybium flavobrunneum). Ambas especies pertenecen a la familia Gempylidae y viven en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo.

Estos pescados tienen cerca de un 20% de contenido graso en el músculo, del cual más de un 90% son ésteres cerosos que no se destruyen durante el cocinado. Además son indigestibles para los humanos. Estos ésteres son líquidos a temperatura corporal, de ahí que lleguen al recto en forma de aceite con efecto laxante. Pueden producir diarreas y síntomas gastrointestinales agudos unas 2 horas después de su consumo.  La diarrea es característica porque es aceitosa y de color anaranjado y se conoce como keriorrhea. Los pacientes se asustan al verla.

¿Está permitida la comercialización del escolar y del escolar negro?

Sí, siempre que se cumpla con una serie de requisitos:

Pez escolar negro entero y en filetes

Pez escolar negro entero y en filetes

  • Antes que nada, solo podrá comercializarse el escolar  embalado o envasado.
  • Deberá ser debidamente etiquetado para informar al consumidor sobre el modo de preparación o cocción adecuada y el riesgo relacionado con la presencia de sustancias con efectos gastrointestinales adversos.

Además la legislación obliga al operador – la empresa alimentaria- a indicar en la etiqueta el nombre comercial y científico de la especie pesquera a la venta.

¿Qué nos vamos a encontrar en la etiqueta?

Escolar Ruvettus pretiosus

Pez escolar

Pez escolar

El escolar también admite otros nombres comerciales: «Escolar clavo» (en Andalucía), «Escolar rasposo» (en Canarias), «Llima» (en Cataluña) o «Cochinilla» (en Galicia).

 

Escolar negro Lepidocybium flavobrunneum

Lepidocybium_flavobrunneum_ Escolar negro

Lepidocybium_flavobrunneum_ Escolar negro

El escolar negro también se puede encontrar como « Escolar chino » en Canarias.

Estos pescados se venden comúnmente en rodajas o filetes y, una vez cortados, son difíciles de distinguir, por lo que es fundamental su correcta identificación. A veces se han encontrado erróneamente identificados con otros nombres como pez mantequilla, mero, etc.

Obligaciones en referencia al escolar

a) Por parte de las empresas alimentarias:

  • Identificar correctamente en la etiqueta la especie pesquera con su nombre comercial y científico.
  • Informar al consumidor en la etiqueta sobre el riesgo potencial del consumo de estas especies y sobre el modo de preparación o cocción adecuado.

b) Por parte de las empresas alimentarias que realizan alguna preparación con estos pescados  (incluyendo la restauración):

  • Verificar las especies utilizadas.
  • Realizar las preparaciones culinarias adecuadas indicadas en la etiqueta por el proveedor.

Recomendaciones de preparación y consumo del escolar

Pez escolar a la plancha con mojo de chipotle

Pez escolar a la plancha con mojo de chipotle

  • Para empezar hay que evitar utilizar estos pescados en preparaciones en crudo.
  • En los métodos de preparación culinaria se deben eliminar la mayor cantidad de grasa posible, retirando toda la piel y grasa visible.
  • Cuando se cocinen a la plancha o se guisen, nunca debe utilizarse el sobrante que queda en la sartén ni en el caldo de cocción, ya que ahí se encuentra la mayor cantidad de grasa.
  • Lo más sensato es consumir una pequeña cantidad de escolar la primera vez que se ingiere este pescado.
  • Si se observan síntomas gastrointestinales, hay que evitar su consumo.
  • Tampoco deben ingerir estas especies de pescado aquellos grupos sensibles como niños, ancianos, embarazadas y personas con patologías gastrointestinales previas.

¿Qué hacer si te enfermas tras el consumo de escolar?

El consumo de estos pescados puede producir síntomas gastrointestinales que van desde síntomas leves de corta duración hasta diarrea severa con vómitos y nauseas, que pueden durar de 1 a 2 días.

Aunque no suele causar pérdidas graves de fluidos, se recomienda una atención médica temprana sobre todo en los grupos de riesgo mencionados anteriormente o bien cuando los síntomas persisten.

Por tanto, en personas susceptibles les produce un cuadro benigno gastrointestinal. No obstante, el saber no ocupa lugar, así que para la próxima vez tengan en cuenta las recomendaciones sobre este pescado.

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Huevos frescos y seguros

Foto de romyclick.com

Para poder disfrutar de huevos frescos y seguros debemos manipularlos adecuadamente.
Foto de romyclick.com, puedes verla mejor en su galería en Flickr

En la entrada « El huevo: su estructura esconde secretos », vimos que la estructura del huevo fresco da respuesta a muchos de sus interrogantes. Hoy abordaremos sencillos trucos para saber el grado de frescura del huevo y los cuidados que debemos tener con este alimento para evitar riesgos desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

¿Cómo podemos saber si los huevos son frescos?

Es normal que con el paso del tiempo y en función de las condiciones de almacenamiento del huevo fresco se vaya produciendo una merma de la calidad del mismo en la que tiene lugar:

  • La pérdida de consistencia de las claras y la descentralización de las yemas por la eliminación de anhídrido carbónico.
  • La disminución del peso del huevo y el aumento de la cámara de aire debido a la salida de agua en forma de vapor a través de los poros de la cáscara.

Trucos para saber si los huevos son frescos

Hay veces que compramos huevos, lo colocamos en la nevera y la fecha de caducidad se ve borrosa, entonces dudamos sobre la frescura del mismo. Hay formas sencillas de conocer el grado de frescura del huevo.

Huevo fresco y huevo caducado

El huevo fresco de hunde y el huevo que va perdiendo su frescura flota porque la cámara de aire aumenta

  • Si sumergimos un huevo crudo en agua, y es fresco se hunde, si no lo es se queda flotando. ¿Por qué flota?, porque a medida que pasan los días entra aire a través de los poros de la cáscara almacenándose en la cámara de aire por lo que el huevo va perdiendo agua y pesa menos.
  •  Si el huevo es  fresco, al cascarlo la yema está centrada y la clara recogida a su alrededor, en cambio si no lo es, la yema se descentra y la clara se desparrama en el plato.
  • Si el huevo está cocido también podemos saber su grado de frescura por la cámara de aire. Esta debe ser pequeña.

¿Qué es un ovoscopio?

Un ovoscopio es un aparato para poder mirar el interior del huevo y saber con antelación si está fecundado para ponerlo a incubar. Los huevos que nos comemos pasan por un ovoscopio para asegurar que no tienen un embrión y la cáscara no presenta fisuras que originen la entrada de microorganismos.

Recomendaciones para comer huevos con seguridad

El huevo es un alimento de origen animal rico en proteínas que hace las delicias de más de un plato. A mí particularmente me gusta por su versatilidad, pero hay que utilizarlos adecuadamente para garantizar su seguridad.

El huevo fresco que compramos en las tiendas no ha sufrido procesos de limpieza ni de conservación, por lo que debemos manejarlo adecuadamente para mantener sus propiedades organolépticas y de calidad originales y también para evitar contaminaciones indeseables.

La mayoría de los problemas tóxico-infecciosos (como la salmonelosis) que se les atribuye se producen no porque los huevos estén en mal estado, sino por una  incorrecta manipulación.

 A continuación les cito algunas recomendaciones:

  • Siempre compraremos los huevos con la cáscara limpia e intacta.
  • Conservaremos los huevos frescos en el frigorífico desde su adquisición hasta el momento en el que se vayan a utilizar.
  • Respetaremos la fecha de consumo preferente indicada en el envase.
  • NO lavaremos los huevos frescos antes de ponerlos en el frigorífico, sino justo antes de usarlos. Conviene lavar la cáscara con agua y detergente y secarla bien, antes de cascarla.
  • Separando yemas y claras de un huevo fresco

    Tendremos cuidado al separar las yemas y las claras de un huevo fresco

    Para los poco habilidosos (y no miro para nadie), tendremos cuidado para que no caigan trozos o restos de cáscara ni en la clara ni en la yema. Se desaconseja cascar los huevos en el borde del recipiente donde vayamos a hacer la mezcla con otros ingredientes, lo mejor es utilizar otro para este fin.

  • Los recipientes y utensilios utilizados para batir los huevos frescos y preparar con ellos las salsas no entrarán en contacto con otros alimentos y se han de lavar cuanto antes.
  • Cuajaremos bien las tortillas hasta llegar a los 75ºC.
  • No dejaremos los huevos ni los alimentos que los contengan a temperatura  ambiente.
  • Siempre conservaremos  en el frigorífico los pasteles, salsas, natillas y similares que contengan huevo, y  los consumiremos en 24 horas.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero haber resuelto alguna que otra duda. Si no es así, ya saben que siempre pueden preguntarme en el buzón de dudas.

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¿Por qué le han cambiado la fecha de caducidad al yogur?

Yogur con fresas y muesli

Yogur con fresas y muesli

El yogur ya no llevará fecha de caducidad, sino de consumo preferente, según la nueva norma de calidad aprobada el pasado 11 de abril por el Consejo de Ministros.

Esta nueva norma tiene como objetivo actualizar y simplificar la legislación vigente para adecuarla a la nueva realidad del mercado y a las disposiciones comunitarias en la materia.

Novedades a destacar sobre la fecha de caducidad del yogur

1º La adaptación al mercado

La nueva norma permite, al igual que en otros países de la Unión Europea, la utilización en su composición de un ingrediente lácteo como la nata, necesario para la elaboración de los yogures cremosos, ya presentes en el mercado. De esa forma se garantiza la competencia leal entre las industrias, la mejora de la competitividad del sector y se dota de las mismas condiciones a todos los productores en el marco de la Unión Europea.

En esa línea, la nueva norma, que contempla seis tipos de denominaciones de yogures como « natural », «natural azucarado », « edulcorado », « con fruta, zumos y otros alimentos », « aromatizado »  y « pasterizado después de la fermentación », regula también las materias primas que se incluyen en las diferentes variedades como aromas, frutas, hortalizas, compotas, zumos, miel, frutos secos y otros alimentos.

Etiquetado del yogur definitiva

Etiquetado del yogur

2º La fecha de caducidad

Se elimina el apartado sobre la fecha de caducidad del yogur, así como el límite de venta de 28 días desde su fecha de fabricación, exigidos anteriormente en el RD 176/2003 del 29 de marzo  por el que se derogan parcial o totalmente algunas Reglamentaciones Técnico-Sanitarias y Normas de Calidad de varios alimentos entre ellos el yogur.

De esta forma, el etiquetado de fechas del yogur, como ocurre con la mayoría de los productos alimenticios, se rige por la normativa horizontal europea sobre higiene de los alimentos que dicta que son las industrias alimentarias quienes deben determinar el tipo de fecha apropiada a cada producto, así como su límite temporal.

Como vimos en una entrada anterior  («Objetivo: reducir las sobras en casa» ), hay que diferenciar entre:

  • Fecha de consumo preferente: aparece en los productos alimenticios que no son muy perecederos y que no pueden suponer un riesgo inmediato para la salud humana después de un corto periodo de tiempo.
  • Fecha de caducidad: se emplea en alimentos muy perecederos que pueden suponer un riesgo para la salud después de la fecha que se indica (por ejemplo, carne, pescado, algunos productos de pastelería, etc.).
Fecha de caducidad del yogur

Fecha de caducidad del yogur

¿Cómo y quién determina la fecha de duración de un yogur?

En líneas generales la fecha de duración de los alimentos la establece el productor, a excepción de alimentos como el yogur cuya fecha era fijada por ley en 28 días.

De todas formas, estas fechas no se establecen al azar, sino realizando tres tipos de análisis: físico-químicos, sensoriales y microbiológicos. Este último es el que realmente determina si a un alimento -en este caso el yogur- se le pone fecha de caducidad o de consumo preferente.

En los análisis físico-químicos se determina el pH o ácidez, la textura del yogur y la sinéresis (que es la separación del suero que contiene el yogur).

En los análisis sensoriales se miden:

  • La apariencia y la textura. El descenso del pH y los cambios producidos en la proteína con el paso de los días acaba deteriorando la estructura del yogur. Y los lípidos se oxidan cambiando el color del mismo.
  • El sabor y olor,  van modificándose haciéndose más ácidos con el paso de los días. Se ha comprobado que tras 28 días de almacenamiento el yogur es menos dulce y afrutado y se vuelve algo más ácido y amargo, emulando el sabor a queso.

Los análisis microbiológicos son los que realmente deciden si un alimento debe llevar una fecha de caducidad o de consumo preferente, ya que estos análisis miden el riesgo para la salud del consumidor. Para la elaboración del yogur se emplea leche pasteurizada. Se ha visto que tanto si se rompe o no la cadena de frío, el principal riesgo microbiológico a tener en cuenta es la presencia de mohos y levaduras que alteran el aspecto, sabor y olor del yogur, producen gas e incluso algunas cepas suponen un riesgo para la salud. Pero llegados a este punto me paro y pienso. Si esto ocurriera, como el deterioro es apreciable veo poco probable que alguien en su sano juicio ingiera ese yogur.

Conclusión

Por tanto, esta nueva norma del yogur permite equiparar la legislación nacional con la normativa europea, conseguir una simplificación legislativa, hacer que los productores españoles puedan competir en igualdad de condiciones que el resto de los países de la UE y finalmente reducir los desperdicios de alimentos.

A continuación les adjunto un vídeo sobre elaboración del yogur fabricado en España. Espero que les guste.

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