Cambio en el etiquetado de los productos para celíacos

Foto de Miguellb https://flic.kr/p/rxkFHs

El nuevo reglamento para los alimentos sin gluten traerá nuevas declaraciones por lo que los consumidores celíacos deberán estar informados. Foto de Miguellb https://flic.kr/p/rxkFHs

El nuevo reglamento de los productos sin gluten entrará en vigor en julio de 2016 e incorporará en la información las denominaciones «elaborado específicamente para celíacos» y «elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten».

Actualmente se informa a los consumidores sobre la ausencia o presencia de gluten en los alimentos a través de dos declaraciones recogidas en el Reglamento nº 41/2009:

  • «Muy bajo en gluten», sólo puede aparecer en el etiquetado cuando los alimentos que contienen trigo, avena, cebada, centeno o sus variedades híbridas, o aquellos que contengan uno o más ingredientes hechos a partir de estos cereales que se hayan procesado para reducir su contenido en gluten, no contengan más de 100 ppm –partes por millón- en el alimento cuando llegue al consumidor final.
  • «Sin gluten», solo puede aparecer en el etiquetado cuando los alimentos que lleguen al consumidor no contengan más de 20 ppm de gluten.

Por tanto, una persona celíaca sólo puede consumir alimentos sin gluten y no de muy bajo contenido en gluten.

¿Qué problemas puede traer el nuevo etiquetado para celíacos?

La Federación de Celíacos teme que  el nuevo etiquetado cree confusión entre los consumidores

El nuevo reglamento nº 828/2014 entrará en vigor en julio de 2016 y permitirá que la información de los alimentos para celíacos además pueda estar acompañada de dos nuevas declaraciones: «elaborado específicamente para celíacos» y «elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten».

Si a la persona se le ha diagnosticado la celiaquía sabe que sólo debe consumir alimentos sin gluten, el problema está con aquellas nuevas personas celíacas que leen estos etiquetados sin estar debidamente informados.

La Federación de Asociaciones de Celiacos de España -FACE- teme que haya empresas que empiecen a poner estas nuevas declaraciones y no pongan las primeras -muy bajo en gluten o sin gluten- y cree confusión entre los celíacos y no puedan realizar una dieta sin gluten.

La FACE, descubrió hace unas semanas que un lote analizado de comino molido contenía más de 20 ppm de gluten; se activó su protocolo de alertas y se avisó a las Autoridades competentes –la Agencia Española de consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición- como a los propios productores del producto.

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Bibliografía

Reglamento 41/2009 sobre la composición y etiquetado de productos alimenticios apropiados para personas con intolerancia al gluten.

www.diariocrítico.com

¿Qué contiene la carne picada envasada?

Debemos leer la etiqueta de la carne picada envasada para saber qué es lo que contiene. Imagen de Jesús Pérez Pacheco https://flic.kr/p/8zyrWc

La carne picada al tener tanta superficie de contacto favorece el crecimiento de microorganismos por lo que hay que extremar la higiene y la manipulación. Imagen de Jesús Pérez Pacheco https://flic.kr/p/8zyrWc

¿Se han parado a mirar la etiqueta de la carne picada envasada? Utilizan como reclamo para llamar nuestra atención 100% vacuno, pero leemos la letra pequeña y además de carne aparecen espesantes, sulfitos, aditivos, grasas, cereales, vegetales, etc. Esta mezcla se usa como aglutinante. Vamos que al final nos llevamos a casa un preparado de carne con un  70% de carne ¡si tenemos suerte!, porque a veces la cantidad es inferior.

¿Se puede hacer esto? Sí, porque aprovechan el desconocimiento de la mayoría de consumidores que son incapaces de diferenciar la carne de un preparado cárnico y que además no se detienen a leer bien las etiquetas sobre todo la letra pequeña, etc. Al final las grandes superficies se salen con la suya y nos venden la carne picada como «Burguer Meat», es decir, carne con un plus de ingredientes añadidos.

¿Qué es un preparado cárnico o preparado de carne?

Según la normativa –Reglamento (CE) nº 853/2004 por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal– un preparado de carne es carne fresca incluida la troceada a la que se le ha añadido condimentos, aditivos o productos alimenticios o bien han sido sometidas a alguna transformación sin eliminar las características de la carne fresca. Entre los preparados cárnicos estarían los productos frescos como las hamburguesas, la longaniza y los productos crudos adobados.

Resultados de muestras analizadas de carne picada

La OCU -Organización de Consumidores y Usuarios- ha analizado 22 muestras de carne picada y sólo 6 tienen una buena valoración. Las 16 bandejas de carne restantes presentaban incidencias como:

  • Un exceso de grasa (superior al 20%).
  • Exceso de aditivos, fibras, almidones, soja, etc.
  • Presencia de otras carnes. La legislación admite hasta un 1% de otras especies como el cerdo o el pollo, pero es que se han encontrado hasta un 3% de carnes más baratas que el vacuno.
  • Pican tendones y cartílagos por lo que disminuye la calidad de la proteína.

¿Qué podemos hacer los consumidores?

Lo mejor es comprar la carne picada a nuestro carnicero de confianza

Podemos contraatacar siendo radicales y dejando de comprar carne picada en bandejas y pidiéndosela al carnicero. Después, nada más llegar a casa la guardamos en la parte más fría de la nevera y la cocinamos antes de 48 horas.

En caso de que prefieras seguir comprando la carne picada en bandejas –aún sabiendo que su calidad es inferior-  por motivos de tiempo o el que sea… párate a leer la etiqueta para saber qué es lo que te llevas a casa.

Y para ambas opciones extrema siempre las precauciones porque al estar la carne picada hay mucha superficie expuesta a los gérmenes.

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Bibliografía

Uso de aditivos en derivados cárnicos 

OCU

 

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Hay cinco perfiles distintos de consumidores en función de lo que prioricen en la lectura del etiquetado.

Hay cinco perfiles distintos de consumidores en función de lo que prioricen en la lectura del etiquetado.
Derecho de autor: stocking / 123RF Foto de archivo

Recientemente se ha realizado un análisis sobre los hábitos de compra de los consumidores españoles a través de entrevistas a unas 2000 personas mayores de 25 años responsables de esta tarea. El porcentaje de hombres y mujeres encuestados fue similar.

En líneas generales el dato al que los consumidores prestan más atención es las fechas de caducidad, seguida de la lista de ingredientes y de la información nutricional.

Hay factores que les preocupan especialmente como la veracidad de la información que aparece en la etiqueta, seguida del contenido de grasa.

Las que prestan más atención al etiquetado de los productos son las mujeres que se fijan en la calidad y en los valores nutricionales.

Se han clasificado cinco perfiles distintos de consumidores lectores de etiquetas de alimentos:

  • El 22% son principalmente mujeres de mayor edad sin hijos o con familias pequeñas. Estas se fijan en la información sobre la calidad y la seguridad de los alimentos.
  • El 31% también representado sobre todo por mujeres pero más jóvenes y sin hijos, prestan especial atención a las calorías y al valor nutricional del producto. Les preocupa el contenido de grasas de lo que compran.
  • El 21% de consumidores corresponde a un perfil de mujeres jóvenes con estudios universitarios que «miran con lupa» los ingredientes transgénicos y los alérgenos.
  • Hay un 15% de compradores que suelen ser hombres de más edad sin hijos o bien con hijos mayores a los que tan sólo les preocupa la veracidad de la información que aparece en la etiqueta.
  • El último perfil, (un 11%) corresponde a un comprador que sólo lee el valor nutricional del producto. Son casi siempre hombres de mayor edad y con menos estudios.

Conclusión

En base a este estudio elaborado por el Barómetro Aecoc Shopper View se llega a varias conclusiones:

  • Un alto porcentaje de los compradores afirma leer la información del etiquetado.
  • Los compradores de más edad son los que más se fijan en esta información.
  • En general son las mujeres las que  prestan más atención al etiquetado aunque el punto de enfoque varía en función de la carga familiar y la formación académica.

Sigo pensando que que a pesar de que la mayoría de los consumidores manifieste leer el etiquetado no saben interpretarlo en su conjunto. Sólo miran el aporte calórico, las grasas, los transgénicos, etc.Todavía queda camino por andar en este tema.

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Bibliografía

Más del 67% de los españoles lee el etiquetado de los alimentos.

Los compradores de más edad son los que más se fijan.

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El consumidor debe mirar la fecha de caducidad o de consumo preferente de los alimentos y las condiciones de almacenamiento

Como consumidores debemos mirar en el etiquetado la fecha de caducidad o de consumo preferente de los alimentos y las condiciones de almacenamiento
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El actual etiquetado se rige por el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 y se aplica desde el pasado 13 de diciembre de 2014. Esta norma establece los nuevos requisitos para el etiquetado de los alimentos y garantiza que los consumidores recibirán información más clara, completa y precisa sobre el contenido de los alimentos. También tiene en cuenta la forma que tiene el consumidor de entender el etiquetado y su interacción sobre el mismo.

Durante este mes de julio de 2015 la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición –AECOSAN- está haciendo una campaña: «El etiquetado cuenta mucho» para explicar las ventajas de esta norma.

Cambios más significativos del nuevo etiquetado

Entre ellos destacan:

El aumento del tamaño de la letra con la información obligatoria.

Se resaltan los alérgenos en la lista de ingredientes, que a día de hoy son 14 con un tipo de letra, color o estilo diferente. Además es obligatorio informar sobre los alérgenos en los alimentos no envasados, y aquí quedan incluidos restaurantes y cafeterías.

Entre los cambios del nuevo etiquetado destacan el aumento del tamaño de la letra y la presencia de alérgenos

Se facilita una información más clara sobre las características nutricionales relevantes de los alimentos transformados —valor energético, grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal—.De hecho, los aceites o grasas de origen vegetal se podrán agrupar en la lista de ingredientes bajo la designación «aceites vegetales»  o «grasas vegetales», seguido de la indicación del origen vegetal específico.

En cuanto a la carne y el pescado:

  • Se indican si las proteínas añadidas a productos cárnicos o pesqueros son de origen animal o si se ha agregado más de un 5% de agua a los mismos.
  • Constará la presencia de «carne reconstituida» o «pescado reconstituido».

La información obligatoria aparecerá en un lugar destacado y visible como es el caso de:

  • Las propiedades nutritivas, en la mayoría de los alimentos transformados envasados.
  • El país de origen o lugar de procedencia de la carne -cerdo, caprino, ovino y aves de corral- tanto fresca, refrigerada o congelada. Además se indica la fecha de congelación o de primera congelación en preparados de carne congelados, carnes congeladas y productos de la pesca no transformados congelados.
  • Ciertas menciones adicionales, por lo que podremos saber si un producto lleva edulcorantes o cafeínas por poner algunos ejemplos.

También podremos identificar la empresa que elabora el alimento, ya que aportará su nombre y apellidos y una dirección postal de la UE. Y sabremos en la lista de ingredientes si hay presencia de nanomateriales artificiales (material artificial producido intencionadamente que tiene una o más dimensiones muy pequeñas).

Además se advierte de las envolturas no comestibles de los embutidos.

En este nuevo etiquetado se avisará si se ha sustituido un componente o ingrediente que se emplea habitualmente por otro y se indicarán los sucedáneos en los alimentos de «imitación».

A partir de ahora se endurecerán las normas para evitar prácticas engañosas.

Todos estos requisitos del etiquetado serán idénticos tanto para la venta a distancia o en línea como para la compra en un establecimiento comercial.

A pesar de que la normativa entró en vigor en diciembre de 2014, la necesidad de incluir información nutricional –valor energético y los nutrientes como grasas, hidratos de carbono, etc), no se implantará hasta diciembre de 2016.

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Las declaraciones en el etiquetado

Bibliografía

Reglamento (UE) Nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo del 25 de octubre de 2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor.

Campaña: El Etiquetado cuenta mucho

Las declaraciones en el etiquetado

Campaña etiquetado alimentos

En el etiquetado, en la publicidad o en la comercialización de un alimento nos podemos encontrar las declaraciones de las propiedades nutricionales y las declaraciones de las propiedades saludables. Es una información valiosa que hay que saber interpretar. A continuación les explico detalladamente la diferencia entre ambas.

Declaraciones de propiedades  nutricionales

En el etiquetado de esta lata de atún aparece una declaración nutricional, nos dice que es baja en sodio

En el etiquetado de esta lata de atún aparece una declaración nutricional, nos dice que es baja en sodio

Una declaración de propiedades nutricionales es aquella que sugiere que un determinado alimento posee propiedades nutricionales beneficiosas debido a su aporte calórico – reducido o incrementado – y a los nutrientes u otras sustancias. Entre los ejemplos se incluyen «fuente de fibra», «sin azúcares añadidos», «fuente de omega-3» o «bajo contenido en sodio».

No obstante, desde el 13 de diciembre de 2014, con la aparición del nuevo Reglamento (UE) 1169/2011 sobre el etiquetado, es obligatoria la información nutricional para la mayoría de los alimentos transformados. Los elementos a declarar obligatoriamente son: el valor energético, las grasas, las grasas saturadas, los hidratos de carbono, los azúcares, las proteínas y la sal; todos estos elementos deberán presentarse en el mismo campo visual. Además, podrá repetirse en el campo visual principal la información relativa al valor energético sólo o junto con las cantidades de grasas, grasas saturadas, azúcares y sal. La declaración nutricional habrá de realizarse obligatoriamente  « por 100 g o por 100 ml» lo que facilita al consumidor la comparación entre los productos.

Esta información nutricional obligatoria se puede complementar de forma voluntaria con los valores de otros nutrientes como: ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria, vitaminas o minerales.

Además esta  nueva regulación permite indicar el valor energético y las cantidades de los nutrientes utilizando otras formas de expresión (pictogramas o símbolos, como el sistema de semáforos), siempre y cuando sean fáciles de comprender para los consumidores y no creen obstáculos para la libre circulación de mercancías entre los distintos países.

El semáforo de alimentos tiene tres colores. El rojo significa que debe limitarse su consumo; el amarillo es una buena opción aunque no es la mejor y el verde es el más saludable.

El semáforo de alimentos tiene tres colores. El rojo significa que debe limitarse su consumo; el amarillo es una buena opción (aunque no es la mejor) y el verde es la opción más saludable

No obstante, hay una serie de categorías de alimentos exceptuados de la obligación de facilitar la información nutricional. Es el caso de las bebidas alcohólicas que contengan más del 1,2% en volumen de alcohol, los alimentos no envasados y otros que están enumerados en el anexo V del Reglamento.

Declaraciones de propiedades saludables

Una declaración de propiedades saludables es cualquier declaración que argumenta los beneficios sobre la salud que resultan al consumir un determinado alimento o alguno de sus componentes como la fibra, las vitaminas o las bacterias.

A su vez, podemos encontrar distintos tipos de declaraciones de propiedades saludables en el etiquetado:

  • Las referidas a los beneficios generales de un nutriente o un alimento para la salud en general o bienestar como « Saludable », « Bueno para ti ».
  • Las relativas al desarrollo y salud de los niños como: « El hierro contribuye al crecimiento normal de los niños ».
  • Las declaraciones sobre la reducción del riesgo de enfermedad y otras sustancias que pueden mejorar o modificar las funciones normales del cuerpo, por ejemplo: « los esteroles vegetales han demostrado reducir los niveles de colesterol, un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedad coronaria ».
  • Las referidas a la función de un nutriente o de otra sustancia en el crecimiento, el desarrollo y las funciones corporales, como por ejemplo: « La vitamina K contribuye a la coagulación sanguínea normal ».
En el etiquetado de este producto lácteo aparece una declaración saludable: "ayuda a nuestras defensas"

En el etiquetado de este producto lácteo aparece una declaración saludable: “ayuda a nuestras defensas”

Requisitos para las declaraciones

Las declaraciones nutricionales o de salud deben cumplir una serie de requisitos para que aparezcan en el etiquetado:

  • No ser falsa.
  • No alentar al consumo excesivo de ese alimento.
  • No hacer dudar sobre la seguridad o la composición nutricional de otros alimentos.
  • No sugerir que una dieta variada y equilibrada no puede proporcionar cantidades adecuadas de nutrientes.

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El etiquetado cuenta mucho 

Bibliografía

Reglamento (UE) 1169/2011, de 25 de octubre de 2011, sobre la información facilitada al consumidor.

Reglamento (CE) 1924/2006, de 20 de diciembre de 2006,  relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

Reglamento (UE) 1047/2012, de la Comisión de 8 de noviembre de 2012,  por el que se modifica el Reglamento (CE) nº 1924/2006 en lo relativo a la lista de declaraciones nutricionales.