¿Cómo se controlan los aditivos alimentarios?

A pesar de que los aditivos son seguros debemos evitar aquellos alimentos donde abunden.

Aunque los aditivos son seguros debemos evitar los alimentos donde estos abunden.

El 13 y 14 de noviembre tuvo lugar el II Congreso Canario de Seguridad Alimentaria en Gran Canaria, allí se abordaron temas de actualidad dirigidos a garantizar la seguridad de los alimentos que comemos, entre ellos los aditivos.

Su uso como colorantes, conservantes, antioxidantes, etc  preocupa mucho a la población. Estos se añaden a los alimentos con algún propósito tecnológico -mejorar su textura, aspecto, etc- en las distintas etapas de su fabricación, transporte o almacenamiento.

La UE controla los aditivos alimentarios

La UE garantiza su empleo en la industria alimentaria; de hecho, desde 2008 el reglamento que lo regula ha sufrido muchas modificaciones y rectificaciones según los resultados que iba aportando la ciencia. Cuando un aditivo no es saludable se retira del reglamento y se prohíbe su uso.

Desde 2014 se han revisado los colorantes empleados en la industria alimentaria y como consecuencia de ello se han retirado algunos de las listas de aditivos. Cuando acabe esta evaluación comenzarán con los conservantes y seguirán reevaluando el resto.

Uno de los principales problemas de los aditivos es la mala imagen que los consumidores tienen de ellos ya que lo asocian a productos tóxicos, adulterados, no saludables, etc; sin embargo, su presencia no influye en la calidad de los alimentos.

La UE controla y reevalúa los aditivos para garantizar su seguridad

La Unión Europea exige que para usarlos deben tener una función determinada. No se pueden añadir a un alimento sin ninguna justificación.  Además, la industria alimentaria usa aquellos que la UE le permite dependiendo de la función que tenga. Hay 27 clases distintas de aditivos en base a sus propiedades. Por ejemplo, los colorantes sirven para dar o restablecer color a los alimentos, no para enmascarar la calidad, algo que prohíbe el reglamento europeo.

¿Dónde podemos saber los aditivos que contiene un alimento?

En la lista de ingredientes indicando la función que desempeñan en el mismo. Lo podemos encontrar por su nombre o bien por el número E, que es el código empleado en la Unión Europea. Por ejemplo, cuando se utiliza «ácido acético como antioxidante», podemos encontrar en el etiquetado: «antioxidante (ácido acético) o antioxidante (E 260)».

Por tanto, todos los aditivos utilizados en la UE deben ser evaluados y autorizados, para ello deben haber demostrado su seguridad en las cantidades utilizadas en los alimentos y no engañar o confundir al consumidor.

Artículos del blog relacionados

El aspartamo

Los alimentos ecológicos, ¿pueden llevar aditivos?

Bibliografía

Reglamento UE 234/2011, de 10 de marzo de 2011 de ejecución del Reglamento (CE) no 1331/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establece un procedimiento de autorización común para los aditivos, las enzimas y los aromas alimentarios.

La Provincia

La stevia ¿es un edulcorante natural?

sdfg sdgf

La stevia es un edulcorante de origen vegetal que está de moda porque se atribuye la palabra “natural” Imagen de Mike Mozart con licencia CC BY

La stevia o estevia es una planta originaria de Paraguay. Desde hace siglos los indios Guaraní la usaban por sus propiedades medicinales y por su sabor dulce. Hay unas 200 especies distintas pero se comprobó que  la Stevia rebaudiana es la más interesante, por eso se comercializa; pero la entrada de esta en el mercado europeo fue una verdadera carrera de obstáculos. Su éxito radica en que comenzó promocionándose como un edulcorante natural, pero el problema es que hay un vacío legal en lo referente al «100% natural».

Lo que poca gente sabe es que es un aditivo alimentario: E-960, clasificado dentro de los «glucósidos de esteviol». Después de muchos estudios sobre su toxicidad está recogido en la lista de aditivos autorizados en el Reglamento 1131/2011 de la Unión Europea. Esto quiere decir que se autorizó como glucósido de esteviol: producto purificado obtenido de las hojas de esta planta.  Cuando se  usa el término stevia, nos estamos refiriendo realmente a la planta o a su extracto crudo.

¿Qué ventajas ofrece frente  a otros edulcorantes?

Para empezar los glucósidos de esteviol no son productos sintéticos y no aportan calorías.

Además, al ser unas 200-300 veces más dulce que el azúcar se necesitan cantidades más pequeñas que este por lo que no favorece la formación de caries. También es apta para diabéticos y se suele combinar con el edulcorante Eritritol (E968).

La stevia se puede añadir a muchos tipos de alimentos como helados, bebidas, mermeladas, etc siempre que sean productos que no contengan azúcar añadido. Cuando se incorpora a determinados productos como el café puede tener un saber amargo que recuerda al regaliz.

La stevia está de moda y se publicita diciendo que reduce el nivel de glucosa en sangre y que remineraliza…  pero estas  alegaciones que se le atribuyen son propias de cualquier edulcorante como el manitol o el sorbitol ¡Cuidado!

Además, los alimentos que contienen stevia la ponen en la etiqueta con letras  grandes y en un sitio visible como reclamo. Les aconsejo que lean bien el etiquetado porque he visto sobres de este edulcorante con cantidades muy pequeñas de estevia (0.3%, 1%) o elaboradas  a base de un extracto y la están vendiendo a un precio elevado.

Navegando por la red también me he encontrado con muchas otras propiedades que se le atribuyen aún sin demostrar.

¿Por qué no se publicita la stevia como E-960?

La stevia es un aditivo alimentario autorizado: E-960 clasificado dentro de los «glucósidos de esteviol»

Me he puesto a buscar fuera del ámbito legal y de la seguridad alimentaria y mayoritariamente aparece la imagen de la stevia asociada a la planta, no a su fórmula química. ¿Por qué?, supongo que lo hacen porque no interesa ver la stevia como un aditivo, no vende igual y hay cierto sector de la población que huye de la química.

Finalmente comentarles que no tengo nada en contra de la stevia, es una opción más para edulcorar pero no me parece bien que engañen a los consumidores. Espero haber resuelto la consulta que me plantearon.

Artículos del blog recomendados

El aspartamo

Bibliografía

Situación del uso de la Stevia rebaudiana como ingrediente alimentario.

Reglamento (UE) nº 1129/2011 de la Comisión de 11 de noviembre de 2011 para establecer una lista de aditivos alimentarios.

Reglamento (UE) nº 1131/2011, de la Comisión, de 11 de noviembre de 2011, por el que se modifica el anexo II del Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo.

El aspartamo, ¿es saludable?

Aspartamo Mercadona

El aspartamo es un edulcorante bajo en calorías. Es un aditivo alimentario (E-951) muchas veces cuestionado.

Actualmente es muy frecuente el uso de edulcorantes como la sacarina, la estevia, etc para acompañar al café o las infusiones. De vez en cuando se cuestiona la seguridad de los mismos.  En esta entrada voy a centrarme en la última evaluación de seguridad para el consumo humano que se le ha hecho al aspartamo.

El aspartamo es un aditivo alimentario que desde hace más de 30 años está aprobado en muchos países de todo el mundo. El uso de este edulcorante fue autorizado por primera vez por los Estados Miembros en los años 80. Ha sido probado de forma muy exhaustiva en modelos animales y humanos demostrando que es un producto seguro. Desde el establecimiento de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2002, esta ha vuelto a confirmar la seguridad del aspartamo. La última evaluación se publicó recientemente en diciembre de 2013.

El aspartamo es un edulcorante bajo en calorías.  Proporciona 4 calorías por gramo (similar al azúcar) pero debido a que en términos de peso es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar, solo se precisa una pequeña cantidad de este para endulzar los alimentos. De este modo, el aspartamo apenas si añade calorías a los alimentos.

Actualmente se utiliza para reemplazar al azúcar en la producción de alimentos de «valor energético reducido» o alimentos «sin azúcares añadidos». También es frecuente encontrarlo en la producción de alimentos para usos nutricionales específicos. Algunos ejemplos de alimentos y bebidas que entran dentro de estas categorías son los refrescos con gas, los postres, los dulces, el chicle, el yogurt y los edulcorantes de mesa.

Para saber si un producto contiene aspartamo es preciso consultar la lista de ingredientes que aparece en la etiqueta del producto. Al igual que todos los aditivos alimentarios cuyo uso está aprobado en la Unión Europea, al aspartamo se le ha asignado un «número E». Su presencia en alimentos viene indicada por su nombre (aspartamo) o su número (E-951).

Los productos que contienen aspartamo deberían también indicar que se trata de una fuente de fenilalanina. El objetivo de esta etiqueta es ayudar a las personas con un trastorno genético heredado poco frecuente denominado fenilcetonuria. Estas no pueden metabolizar la fenilalanina de cualquier origen y necesitan controlar la ingesta de este aminoácido.

La EFSA concluyó en su última evaluación que el aspartamo y sus productos de descomposición en el cuerpo (fenilalanina, ácido aspártico y metanol) son seguros para el consumo humano en los niveles de consumo actuales, y que el nivel actual de ingesta diaria admisible (IDA) de 40 miligramos por kilogramo de peso corporal al día es adecuado para la población en general. Sin embargo, en pacientes que sufren fenilcetonuria (FCU), esta IDA no es aplicable, puesto que deben seguir de forma estricta una dieta baja en fenilalanina.  Con respecto al embarazo, la EFSA señaló que no hay ningún riesgo para el feto en desarrollo cuando este se expone a la fenilalanina derivada de aspartamo con la IDA actual (a excepción de las mujeres que padecen fenilcenoturia). 

Espero haber aclarado dudas sobre este tema. Disfruten del café o de las infusiones solas o acompañadas de edulcorantes.

Artículos del blog relacionados

El azúcar moreno no es la panacea

La stevia, ¿es un edulcorante natural?