Cambio climático, cambio de dietas

Comer menos carne

El sector ganadero contribuye al cambio climático porque es responsable del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Imagen de Jairo Alzate

«Cambio climático, cambio de dietas» es el título de un estudio realizado por Chathamhouse -Instituto Real de Asuntos Internacionales- en el que se analizan los problemas y las posibles soluciones para reducir el consumo de carne y mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC.

Este estudio se ha realizado tomando datos de 12 países y concluye que los sistemas alimentarios a nivel mundial son responsables de hasta el 30% de todas las emisiones de gases con efecto invernadero.

Según la investigación, el sector ganadero contribuye en el 15% de las emisiones de estos gases nocivos. Además, el consumo mundial de carne sigue aumentando alcanzado niveles poco saludables para el planeta.

Si redujéramos el consumo de carne en nuestra dieta se podría disminuir hasta en un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo a evitar que el aumento de la temperatura a nivel mundial supere los 2ºC.

Para conseguir objetivos es crucial que los gobiernos se impliquen y lideren políticas sobre el consumo de carne y el cambio hacia dietas más sostenibles

El problema es que los gobiernos temen las repercusiones económicas que hay detrás de estos cambios. También hay que sumar la poca concienciación de la población sobre este tema.

Los investigadores de Chathamhouse consideran necesario crear campañas informativas con mensajes sencillos pero impactantes a través de personas que creen confianza en la población a la que va dirigida.

En el estudio se recomienda llevar a cabo debates nacionales sobre el consumo de carne para concienciar a los consumidores sobre los problemas derivados de la producción ganadera y el consumo de productos animales. En estos debates deberían participar los gobiernos, las empresas, las comunidades científicas y la sociedad civil.

Reducir el consumo de alimentos derivados de los animales es esencial para poder frenar el cambio climático, pero es un tema controvertido porque la carne tiene importantes connotaciones culturales en determinadas sociedades; de ahí, que se requiera de la participación de los gobiernos.

Los consumidores están poco informados y creen que es más importante el embalaje de los alimentos de origen animal que el propio alimento para controlar el cambio climático. Son poco los conscientes de que la producción animal y los cultivos asociados contribuyen a la deforestación. Y únicamente relacionan las emisiones de gases con el ganado vacuno, pero lo cierto es que también participan el resto de animales de granja: pollos, cerdos, ovejas, etc.

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Bibliografía

Changing climate, changing diets

Chathamhouse

Paleodieta, volver a los orígenes

Pareja paleo

La paleodieta está de moda aunque nació en EEUU hace más de 25 años. Es una forma de alimentarse basada en lo que comían nuestros antepasados en la era Paleolítica.

Haciendo un poco de historia, la humanidad se extiende a dos millones y medio de años, de ellos sólo un 0.4% del tiempo hemos tenido agricultura y ganadería –en el Neolítico, después del Paleolítico-, por lo que exclusivamente durante este período hemos estado consumiendo legumbres, cereales y lácteos. La paleodieta parte de la base de que nuestro ADN –información genética- no ha evolucionado lo suficiente para adaptarse a estos productos actuales.

Alimentos permitidos en la paleodieta

Los alimentos principales que componen la cesta de la compra de la paleodieta son aquellos que nuestros antepasados encontraban en el medio natural como:

  • Los alimentos de origen animal: carnes magras, pescados, maricos y huevos; que conforman el 55% de la dieta.
  • El resto, proviene de los alimentos de origen vegetal: frutas y verduras, raíces y tubérculos, los frutos secos y los aceites vegetales crudos.
Dieta paleo

Los principales alimentos que componen la cesta de la compra de la paleodieta son aquellos que nuestros antepasados encontraban en el medio natural

La paleodieta rechaza los cereales y lácteos porque creen que están detrás de muchas intolerancias y además acidifican el cuerpo. Sugieren comer pocas legumbres o no consumirlas porque vienen de una etapa posterior al paleolítico y no están en nuestro ADN. Tampoco están en esta dieta los alimentos procesados llenos de aditivos y conservantes y considera perjudiciales la sal y el azúcar.

Como nota curiosa esta dieta propone acostumbrarnos a caminar descalzos -al menos dentro de casa- para mejorar problemas en las articulaciones del pie y la artrosis.

Beneficios de la paleodieta

Los “posibles beneficios” que presenta la paleodieta para sus seguidores son las siguientes:

  • Es baja en carbohidratos y alta en: grasas buenas, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Además fomenta el ejercicio físico diario.
  • Retrasa el envejecimiento porque el organismo se oxida menos.
  • Previene enfermedades crónicas como el colesterol y la hipertensión.
  • Nos ayuda a bajar de peso y a mantenerlo, porque no se come en exceso. Los alimentos paleo sacian y nutren a la vez llenándonos de energía.
  • No es necesario tomar complementos alimenticios.
  • Es fácil de seguir a largo plazo porque no consiste en contar la cantidad calorías sino en valorar la calidad de los alimentos que comemos.

Conclusiones sobre la paleodieta

Por tanto, la base de la paleovida es vivir como lo hacían nuestros antepasados paleolíticos, comiendo paleo, haciendo ejercicio físico a diario y descansar el tiempo necesario. Esta dieta es otra opción más que algunos famosos han decidido hacer como: el tenista Novak Djokovic, la actriz Urma Thurman o la modelo Adriana Lima.

Con este post no estoy sugiriendo a nadie que siga esta dieta, sólo me limito a escribir sobre el tema porque me pareció curioso. Para mí no es más que una moda pasajera.

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Bibliografía

-La dieta paleolítica. Autor: Loren Cordain. Editorial Urano.

-Paleovida. Autor: Carlos Pérez. Editorial B (Sello).

-La solución paleolítica: la dieta humana originaria. Autor: Robb Wolf. Editorial Tuttle Publishing.

-Antienvejecimiento y Paleovida. Autor: Antonio Sotoca Real. Versión Kindle.

La dieta vegetariana alarga la vida

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Parece ser que la dieta vegetariana alarga la vida porque previene enfermedades como la obesidad, el cáncer y la hipertensión.

La dieta vegetariana parece que alarga la vida según varias investigaciones. Los estudios indican que cuando una persona elige seguir una dieta vegetariana reduce los riesgos de muchas enfermedades crónicas. De hecho, una dieta rica en frutas y verduras puede tratar, mejorar o revertir la obesidad y las enfermedades asociadas como las que afectan al corazón, la hipertensión, la diabetes de tipo 2 e incluso algunos problemas digestivos. También se han obtenido resultados beneficiosos en el tratamiento del cáncer y en la enfermedad renal.

Ahora les iré explicando los argumentos que señalan los artículos científicos al respecto:

Sobrepeso y Obesidad

El alto contenido en fibra y densidad de nutrientes (más nutrientes para un menor número de calorías) de las dietas vegetarianas pueden contribuir a la pérdida de peso de una forma saludable. La fibra presente en las legumbres, granos enteros, frutas y verduras ralentiza la velocidad con la que comemos y la cantidad de los alimentos que ingerimos. Esto hace que nos sintamos satisfechos a largo plazo después de las comidas. Por tanto, estos alimentos nutritivos pueden ayudar a limitar el hambre y los antojos.

Enfermedades del corazón

La dieta vegetariana previene las enfermedades del corazón porque ayuda a mantener un peso saludable  combatiendo la obesidad. Además,  el bajo contenido de grasas saturadas de los alimentos vegetales y la presencia de fibra soluble  presentes en alimentos como: cebada, avena, legumbres, vegetales y frutas ayudan al organismo a reducir los niveles de colesterol.

Aclaro…. El colesterol sólo está presente en alimentos de origen animal, no en los vegetales, pero no todo el colesterol procedente de los animales es perjudicial. Entre los alimentos de origen vegetal con grasas saturadas destacan: la crema de cacao, el aceite de palma, el cacahuete y el coco.

Se ha comprobado que las plantas contienen miles de fitoquímicos -sustancias químicas de origen vegetal- y aceites saludables que limitan los pasos clave en el proceso de la enfermedad, reduciendo así el riesgo de ataque cardíaco y de accidente cerebrovascular.

La diabetes de tipo 2

La diabetes tipo 2 es aquella en la que no es necesario pincharse insulina. ¿Cómo nos ayuda una dieta vegetariana en la diabetes? En primer lugar, con la disminución de peso, de hecho, perdiendo sólo entre el  5 y el 10 % del peso corporal que nos sobra se tiende a disminuir los niveles de azúcar en la sangre. También el alto contenido de fibra presente en una dieta vegetariana ayuda a controlar los picos de azúcar en  sangre después de las comidas.

La ingesta de frutas y verduras nos sacia y así evitamos comer más de la cuenta. Es una buena opción comer frutas y verduras para calmar los antojos y el gusanillo que nos entra a lo largo del día. Implementar nuestra dieta con granos enteros también puede proporcionarnos una mayor cantidad de nutrientes esenciales para ayudar a nuestro cuerpo a usar el azúcar en la sangre de manera más eficiente.

Hipertensión

Las frutas, vegetales y legumbres son bajos en sodio y ricos en potasio de ahí que ayuden a controlar la tensión arterial

Bajar de peso también reduce la presión arterial. Las frutas y los vegetales no procesados e incluso las legumbres, son de por sí bajos en sodio y ricos en potasio. Además de apostar por estos alimentos hay que intentar cocinar con menos sal o con ingredientes salados. Y cuando comamos fuera de casa –restaurante- no debemos bajar la guardia en nuestros platos. Es cuestión de ir educando poco a poco el paladar.

De todas formas, hay sectores en la industria que han ido reduciendo los niveles de sal en los alimentos –por sugerencia del ministerio de sanidad y consumo- como ocurre con los quesos y con el pan, otros sin embargo, siguen siendo generosos, como sucede con: las sopas deshidratadas, las salsas embotelladas, los aderezos en ensaladas y algunos embutidos. Estos son sólo algunos de los ejemplos más frecuentes.

Insuficiencia Renal Crónica

La diabetes y la hipertensión en su conjunto aumentan significativamente el riesgo de sufrir una enfermedad renal crónica. Las dietas vegetarianas ayudan a reducir el azúcar en sangre y la presión arterial, así mejora el pronóstico de la enfermedad renal sobre todo al inicio de la enfermedad. Una dieta vegetariana bien planificada con bajo contenido en proteínas y en sodio parece frenar los daños y puede ralentizar la progresión de la insuficiencia renal crónica.

Estreñimiento 

Los alimentos ricos en fibra reducen el estreñimiento y van regulando progresivamente el tránsito intestinal. La fibra soluble que aporta una dieta vegetariana atrae el agua al colon y colabora con la salud de las bacterias beneficiosas que habitan en el intestino.

Cáncer

Hay directrices e investigaciones en el campo de la nutrición que apuntan como una de las estrategias de prevención: la dieta. La apuesta es una dieta rica en frutas y verduras, granos enteros y legumbres que limite el consumo de alimentos refinados. Este enfoque también parece ayudar a los pacientes con cáncer, a los obesos y aquellos con enfermedades del corazón. Mientras sigue el curso de las investigaciones, todavía no hay datos concluyentes sobre la remisión de las tasas de cáncer y las defunciones, gracias a este tipo de dieta.

También señalar que la ingestión de alimentos como la soja durante la recuperación del cáncer de mama no ha tenido ninguna repercusión o -si acaso- pequeños beneficios sobre esta enfermedad a día de hoy.

Conclusión

Algunos estudios revelan que los vegetarianos padecen menos enfermedades cardíacas, algunos tipos de cáncer, hipertensión y diabetes de tipo 2 y que tienden a vivir más que quienes comen carne. Por tanto, el consumo diario de frutas y vegetales es beneficioso para la salud, pero que no se nos olvide que la mayoría de los vegetarianos suelen llevar un estilo de vida más saludable que los que seguimos dietas omnívoras. Generalmente son personas disciplinadas que hacen ejercicio con frecuencia y no suelen fumar. No todo se limita a excluir la carne en la dieta. Por consiguiente, una dieta omnívora enriquecida con frutas y verduras junto a unos hábitos de vida saludables contribuyen a favorecer la cantidad y calidad de los años vividos.

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Bibliografía

Yokoyama Y, Nishimura K, Barnard ND, et al. Vegetarian diets and blood pressure: a meta-analysis. JAMA Intern Med. Published online February 24, 2014.

Bradbury KE, Crowe FL, Appleby PN, Schmidt JA, Travis RC, Key, TJ. Serum concentrations of cholesterol, apolipoprotein A-I and apolipoprotein B in a total of 1694 meat-eaters, fish-eaters, vegetarians and vegans. Eur J Clin Nutr. 2014;68:178-183.

Link LB, Canchola AJ, Bernstein L, et al. Dietary patterns and breast cancer risk in the California Teachers Study cohort. Am J Clin Nutr. 2013 Oct 9.

Vegetarian dietary patterns and mortality in Adventist Health Study 2. Orlich MJ, Singh PN, Sabaté J, Jaceldo-Siegl K, Fan J, Knutsen S, Beeson WL, Fraser GE. JAMA Intern Med. 2013 Jul 8;173(13):1230-8. doi: 10.1001/jamainternmed. 2013.

Tantamango-Barlety Y, Jaceldo-Siegl K, Fan J, Fraser G. Vegetarian diets and the incidence of cancer in a low-risk population. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2013;22:286-294.

Los antinutrientes en los alimentos

Antinutrientes - portada

Los antinutrientes son sustancias presentes en los alimentos que no son propiamente tóxicas pero el problema es que secuestran a otros nutrientes como vitaminas y minerales impidiendo la absorción o asimilación de los mismos o inactivándolos. Muchas veces no causan enfermedad pero sí carencias nutricionales, entonces, ¿por qué están ahí? Pues bien, los antinutrientes están en la naturaleza porque tienen funciones que cumplir, por ejemplo, impiden el crecimiento de bacterias y mohos en los alimentos y evitan que la semilla germine antes de tiempo. A continuación les muestro algunos de los ejemplos más frecuentes que nos podemos encontrar en nuestro día a día.

Antinutrientes en alimentos integrales: fitatos

Podemos encontrar antinutrientes -los fitatos– en la fibra celulósica, cascarilla o salvado que se añade a los alimentos integrales. Todos los productos que tienen incorporado de forma natural el salvado son capturadores de cationes como el calcio, el hierro y el zinc. Por tanto, si se toma demasiado alimento integral -sobre todo aquellas personas que no tienen verdadera necesidad de tomarlo- podría verse comprometida la absorción del calcio y provocar osteoporosis; la restada absorción del hierro favorecería la aparición de anemias y en el zinc se vería comprometida toda la inmunidad. Estas personas solucionarían el problema de la fibra simplemente incorporando a su dieta ensaladas, frutas, verduras y legumbres (fibra soluble) en vez de tomando salvado.

Sin embargo, hay personas muy estreñidas que se ven obligadas a tomar fibra celulósica, no obstante, esta puede balancearse con fibra soluble para prevenir el problema. Esta fibra soluble podemos encontrarla por ejemplo en el kiwi (en grandes cantidades) y en las ciruelas frescas y secas. Como curiosidad comentar que hay azúcares y derivados que se emplean en la elaboración de caramelos y chicles que se comportan de la misma manera; y por eso a muchos niños se les diagnostica colitis cuando no es así. Lo que realmente ocurre es que están tomando un número de caramelos al día sin azúcar que les está funcionando como un laxante.

Antinutrientes en el huevo: la avidina

La avidina es un antinutriente presente en la clara del huevo

La avidina es un antinutriente presente en la clara del huevo cocinando el huevo evitamos el problema.
(flickr / Jo Christian Oterhals – imagen con licencia CC BY-NC-ND 2.0)

En la clara del huevo hay una sustancia llamada avidina que si no la conseguimos desnaturalizar (degradar) va a impedir la absorción de vitaminas presentes en la yema y de una parte de las proteínas del huevo. La solución al problema es coagular la clara, cocinarla. Para ello hay que romper con el mito de que los alimentos poco cocinados son más nutritivos. Tradicionalmente se ha dicho que es mejor dejar tanto el huevo sólo como en tortilla poco hecho. Esta es una práctica peligrosa que puede transmitir salmonella. Conclusión: la clara del huevo hay que coagularla siempre, tanto si el huevo es cocido, pasado por agua o en tortilla.

Antinutrientes en el pescado: la tiaminasa

El pescado tiene un antinutriente: la tiaminasa, que impide la absorción de la tiamina o vitamina B1. Podemos inactivar esta enzima mediante calor o recurriendo a técnicas culinarias como el marinado. Ello no significa que debamos renunciar a comer ceviche, sushi, boquerones en vinagre, etc, porque el déficit de absorción que nos produce la tiaminasa podemos suplirlo con carne de cerdo o levadura de cerveza (alimentos ricos en vitamina B1).

Antinutrientes en vegetales: oxalatos

Los oxalatos son antinutrientes presentes en la col y sus derivados

Los oxalatos son antinutrientes que impiden la absorción de yodo, hierro y calcio

Un alimento rico en oxalatos son las coles. Antes eran uno de los recursos que utilizaban los campesinos que vivían en los lugares muy altos de España. Este alimento tiene un anticongelante (oxalato) que hace que esta verdura soporte muy bien la época fría. Antiguamente el problema era que esos lugares muchas veces estaban aislados y tomaban frecuentemente las coles y derivados (lombarda, repollo, coles de Bruselas, berza, etc) que tienen una sustancia -oxalato- que secuestra el yodo. Por tanto, esas personas tenían doble riesgo, por un lado no comían pescado de mar con su yodo (porque el pescado de río no tiene este oligoelemento) y además por estar en las alturas el poquito yodo que pudiera haber en los suelos era secuestrado por esta dieta, de ahí que en esos lugares había bocio endémico.

Como ahora las poblaciones no dependen sólo de ese producto no hay problema en tomarlo de vez en cuando porque nos aporta vitamina K  y sustancias antioxidantes necesarias, por lo que no debemos eliminar este alimento de la dieta. Eso sí, aquellas personas a las que le han diagnosticado alteraciones de las hormonas tiroideas deben evitar el consumo de coles y derivados (coliflor, brócoli, etc); lo mismo ocurre con aquellas que estén tomando el sintrom o cualquier anticoagulante oral porque al llevar vitamina K -que contribuye a la coagulación- se altera sus analíticas.

También podemos encontrar los oxalatos en vegetales de hoja verde como la acelga y la espinaca,  en la remolacha roja -beterrada-, en el trigo sarraceno y el chocolate.

El problema de los oxalatos es que sus sales son poco solubles en agua (como el oxalato cálcico), así que éstas sólo pueden ser eliminadas de forma lenta. Por lo tanto, el ácido oxálico y sus sales sólo deben consumirse en pequeñas dosis porque pueden provocar cálculos renales.

Otro problema asociado al ácido oxálico es que impide la absorción del hierro y del calcio.

Antinutrientes en los cítricos: la ascorbasa

Todos sabemos que la naranja es una fuente de vitamina C, pero también tiene un antinutriente: la ascorbasa, que empieza a destruir esta vitamina en cuanto se manipule la naranja: pelándola, cortándola o exprimiéndola. De ahí, que para aprovechar toda la vitamina C disponible en los cítricos haya que consumirlos lo antes posible después de pelarlos o exprimirlos. Lo mismo ocurre con el resto de alimentos que nos aportan vitamina C.

 Antinutrientes en el vino, té y café: los taninos

Los taninos son unos antinutrientes presentes en el café

Los taninos son unos antinutrientes presentes en el café que secuestran el calcio y el hierro, de ahí que la mejor opción es disfrutarlo fuera de las comidas principales. Fotografía de Artit Fongfung / 123RF

Hay un  antinutriente llamado tanino, presente  en el vino. Aunque cabe recordar que el vino no es un alimento sino un complemento alimentario. Su consumo moderado nos aporta antioxidantes pero los taninos se comportan de forma similar a la fibra celulósica o salvado capturando calcio, hierro y zinc. Como estos taninos también se van a encontrar en el té y el café aquellas personas con bajos niveles de calcio y de hierro les convienen tomar estas bebidas a media mañana para evitar riesgos de secuestro, en vez de después del almuerzo. Por tanto, mejor separar estos alimentos una vez hecha la digestión.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Como hemos visto una dieta con una presencia importante de antinutrientes y pobre en nutrientes puede originar déficits nutricionales;  de ahí la importancia de identificar estos para reducir su efecto perjudicial. Por último, un apunte para los que siguen una dieta estrictamente vegetariana con mucha fibra y vegetales porque puede verse comprometida la absorción de calcio y acabar con osteoporosis.

Ser vegetariano o vegano, una opción más

Crudivegano

«Raw vegan» significa que el vegetariano se come la comida cruda. Imagen de Jovan J https://flic.kr/p/9AVx7M

Ser vegetariano o vegano es una opción más a la hora de alimentarnos. La elección de los alimentos también habla de nosotros. En nuestro grupo de amigos uno de ellos –Echedey- es vegano. Es un hombre tranquilo, sensible e inteligente preocupado por el medio ambiente y por alimentarse bien. A mí que no soy vegana -pero con el paso de los años he ido incrementando el consumo de alimentos crudos- siempre me ha llamado la atención la disciplina que tienen con la comida.

Aday y yo le propusimos hablar sobre el tema porque mucha gente ve a los veganos como «gente rara» que sólo come lechuga y no es así. Echedey me ha dado toda la información y yo trataré de darle forma para conocer un poco más de esta opción a elegir.

Para empezar, decir que hay distintos tipos de alimentación y estilos de vida que excluyen el uso de animales como alimento, textil o entretenimiento.

¿Qué se entiende por ser vegetariano?

El vegetariano excluye de su alimentación los productos de origen animal y sus derivados

El 30 de septiembre de 1842, aparece el término de vegetariano o vegetarianismo en la Vegetarian Society. La forma de referirse a esta dieta o estilo de vida era la dieta vegetal o pitagórica.

Si nos vamos a la definición nos encontramos con que es una dieta o un estilo de vida que por diversos motivos –religiosos, ético-morales, de salud, ecológico y medioambiental, etc- excluye el consumo como alimento de animales tanto terrestres como marinos.

En sentido estricto, excluye también los derivados de animales (por ejemplo, leche, queso, huevos o miel). No obstante, hay vegetarianos que incluyen en su dieta algunos de estos alimentos, así hablamos de lacto-vegetariano, ovo-vegetariano o api-vegetariano. Aunque lo más frecuente, es encontrarse con lacto-ovo-api-vegetarianismo: es decir, personas que excluyen el consumo de animales en su dieta, pero no rehúsan a los derivados. Para economizar palabras se toma el término vegetarianismo –o vegetarismo – como sinónimos.

Existe una propuesta, para evitar equívocos, de que el vegetarianismo a secas, es decir, con exclusión del consumo de derivados animales como alimento, sea denominado «vegetalianismo».

¿Qué se entiende por vegano?

Un vegano es una dieta o estilo de vida que prescinde no sólo del consumo, como alimento, de animales y derivados, sino también de su uso en otras industrias –relacionadas estas con la industria alimentaria- como pueden ser:

1. La médico farmacéutica.

a) En la elaboración de excipientes o fármacos:

  • Con desechos ganaderos, como es el caso de la gelatina que cubre las cápsulas elaborada con colágeno procedente de la piel, hueso hervido y molido, pezuñas, huesos, tendones, órganos y vísceras de ganado vacuno, porcino, equino y avícola.
  • Con derivados de animales, como en el caso de la lizosima (obtenida del huevo).

b) O bien en la experimentación animal, práctica ésta que comparte con la industria tabaquera y de productos cosméticos, de higiene personal y limpieza.

2. La industria textil.

3. Y la industria del entretenimiento como son los circos con animales, los delfinarios, los anuncios y películas con animales reales, en vez de ser generadas por ordenador.

¿Cuáles son las razones que justifican el estilo de vida vegano?

Hay dos razones principales:

  1. Una ética sensocentrista, es decir, una ética que basa lo que está bien o mal atendiendo a los intereses y las necesidades de aquellos otros seres vivos que junto a los humanos poseen la capacidad de sentir placer y dolor.
  2. Y una conciencia ecológica, porque el impacto medioambiental -según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)- que en el entorno produce una alimentación vegana es inferior a la producida por una alimentación basada en el consumo de animales y sus derivados. Por ejemplo: la producción de metano y la contaminación asociada. El metano es uno de los  gases invernadero producido por la industria ganadera. Además hay un consumo excesivo de suelo y agua que producen deforestación por la habilitación de nuevos espacios para el cultivo de cereales para la alimentación del ganado o su estancia, la degradación del suelo por el sobrepastoreo, el riego de cultivos, etc.

¿Qué se entiende por crudivegetariano o crudivegano?

Se trata de un vegetariano o vegano que «crucina»  los alimentos vegetales que consume: es decir, los «cocina», pero respetando su crudeza, o lo que es lo mismo, los manipula de tal forma – mediante técnicas de licuado, batido, deshidratado, marinado, fermentado o cocción a temperaturas inferiores a 42 ºC –para que no se alteren las propiedades de los nutrientes, u otros elementos que participan en la nutrición, del alimento. Por ejemplo, no desnaturalizan o degradan las proteínas ni las enzimas, ni oxidan las vitaminas.

También es conocido con los nombres de raw vegan, alimentación viva, consciente o humanista. Cada vez hay más libros y talleres sobre este tipo de alimentación.

Otros términos a tener en cuenta

  • Frugívoro o frutariano: es un crudivegano que basa su alimentación en el consumo de frutas.
  • Flexiteriano, también conocido como flexivegetariano: como su nombre indica es un vegetariano flexible, que en determinadas ocasiones como por ejemplo en las comidas familiares, laborales, con amistades, etc, consume alimentos animales o derivados de ellos. Me gusta la palabra flexible.
  • Sexetariano. Me llamó la atención. Es un vegetariano o vegano que se abstiene de mantener relaciones sexuales con personas no vegetarianas o veganas.

Dieta vegetariana del pueblo Hunza

Los Hunza son un pueblo sano y longevo.

Las mujeres Hunza tienen hijos hasta los 65 años y mantienen su piel joven.

Hace poco salió en las noticias que los habitantes del pueblo Hunza, viven hasta los 110 y 120 años, casi nunca enferman y tienen una apariencia joven. Este pueblo ubicado en la frontera de la India y Pakistán se le conoce como «Valle Feliz y Oasis de la Juventud».

Los hunza se bañan en agua helada y juegan hasta los 100 años. Además las mujeres tienen una apariencia adolescente con 40 años y tienen hijos con 65. ¡Es increíble!

Según la conclusión del médico McCarrison, la dieta es el factor principal de la longevidad de esta nación. Además el especialista R. Bircher, señaló que el vegetarianismo es la clave de su bienestar.

Sobre el secreto de su longevidad, los habitantes de Hunza recomiendan mantener una dieta vegetariana, trabajar y moverse constantemente. Entre otros beneficios de este modo de vida figuran la alegría –los hunza siempre están de buen humor– y el control de los nervios, no conocen el estrés.

Espero que les haya resultado interesante el tema. Pienso que el conocer la forma de pensar y cocinar de otras personas es enriquecedora y nos ayuda a entenderlas. Las distintas formas de alimentarnos pueden convivir en tolerancia.

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La despensa aborigen canaria, silos y graneros (y II)

Ya vimos en la anterior publicación – « La despensa aborigen canaria, silos y graneros (I) » – los alimentos que los aborígenes canarios guardaban en los graneros y que la colocación de los mismos no era de forma arbitraria. Se encontraron ante el problema de los gorgojos y hallaron la solución.

En esta entrada continuaremos comentando algo más sobre la distribución de la cosecha, el origen de los cultivos prehispánicos, los métodos de estudios empleados y los resultados preliminares de los mismos.

¿Cómo distribuían la cosecha?

Había una logística compleja. Para empezar se cree que cada silo disponía de un guardián al que respetaban y era elegido por la comunidad. Él controlaba lo que traían y lo que se llevaban. Además el cierre del silo era único, con una sola llave como en África donde los silos estaban en zonas de tránsito cerca de los mercados.

En cada silo se podía encontrar distintos cultivos almacenados en recipientes. Este patrón es similar a los encontrados en las viviendas (mucha cebada e higos y sin embargo, poco trigo y legumbres) y siempre en un porcentaje parecido. Esto lleva a pensar a que « hay una relación entre los graneros y las viviendas », pero con diferencias si lo comparamos con los poblados, porque allí no había espigas sólo granos.

Por tanto, se podría decir que « habían distintos lugares donde se hacían distintas actividades », ya que primero se cosechaba, después se procesaba y en el poblado se llevaba limpio listo para cocinar.

Origen de los cultivos prehispánicos

Hay presencia de ADN antiguo en semillas de trigo procedentes del Barranco de Guayadeque. Además es una conservación única.

Además, se han comparado variedades aborígenes con variedades modernas del Mediterráneo y Canarias. De ahí se sabe que en Fuerteventura se cultiva hoy día un trigo parecido al que cultivaban los aborígenes en Gran Canaria. Tal vez fue traído por los colonos. También coinciden con variedades de trigo de Túnez.

En los graneros se han encontrado muchas muestras de cebada por lo que se tiene esperanza de que estas aporten mayor información.

Métodos de estudios de las muestras en los graneros

Los estudios para datar cualquier muestra son muy meticulosos. En líneas generales se muestrean los sedimentos de los silos y las argamasas que los recubren.

También se estudian los restos botánicos presentes como: las semillas, frutos y otros órganos vegetales.

Una vez realizada la toma de muestras las envían a Suecia para el estudio del ADN y a los EEUU para la datación (ponerle fecha en el tiempo).

Entre los graneros estudiados se encuentran: el Cenobio de Valerón, la Fortaleza de Ansite, Cuevas Muchas en Guayadeque y Audiencia de Temisas.

La subida a los graneros para su estudio es muy peligrosa y han tenido que contratar a escaladores profesionales, pero ¿cómo subían los aborígenes canarios a estos graneros cargados de alimentos? Se cree que utilizaban una especie de escalera que movían de un lugar a otro, además hacían oquedades rocosas para ayudarse y por supuesto no tenían vértigo. De hecho, Jacobo nos contó que había hablado con una persona mayor que en su infancia escalaba sólo de un silo a otro. Parece que la evolución nos ha hecho menos habilidosos.

Resultados preliminares de los estudios

Los estudios preliminares confirman que las semillas están datadas entre los siglos XI al XV dC.

La mayoría están contaminadas por animales como los lagartos y las muchas palomas que habitan en estos lugares. Esto ha hecho que hayan consumido semillas arqueológicas y que hayan introducido semillas modernas. Sin embargo, se ha conservado algo del ADN arqueológico en las semillas. De todas formas, la conservación es mucho mejor en los huesos.

Imagen 3D de los graneros

Tras lo expuesto nos imaginamos los graneros como recintos con distintos recipientes llenos de cebada, trigo y legumbres. También había espigas de cebada torcidas -porque no hacían la trilla con animales sino ayudándose de palos- y algo de gofio. Los higos colgaban de una especie de cuerda. En todos los silos las hojas de laurel están ampliamente distribuidas para evitar la propagación de insectos. Todo bajo la atenta mirada del guardián.

Vídeo yacimiento arqueológico Cenobio de Valerón:

Conclusiones

Para terminar podríamos concluir diciendo que:

  • Los aborígenes contaban con excelentes técnicas de almacenamiento que nos habla de su economía y su cultura.
  • Los silos se usaron para la conservación de productos agrícolas desde el siglo XI al XV. Los más antiguos son del norte de África.
  • En los graneros se conservaban los productos sin procesar.
  • Aprovechaban el uso insecticida de plantas como el laurel.
  • Había una relación entre la distribución en los graneros y en las viviendas.
  • El trigo tiene procedencia norteafricana pero hubo un posible contacto con la Península y pervivencia en Fuerteventura.

Espero que les haya llamado la atención esta información tanto como a nosotros. Por último agradecerle al Dr Jacobo Morales Mateo la difusión de sus conocimientos y a la la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria la organización de este tipo de eventos. Les recomiendo a aquellos que no lo hayan hecho que visiten el Museo CanarioEl pasado nos ayuda a entender mejor quienes somos.

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