¿Son más sanos los lácteos sin lactosa?

La lactosa es el azúcar de la leche. Imagen de https://flic.kr/p/9EgWZL

La lactosa es el azúcar de la leche. Imagen de https://flic.kr/p/9EgWZL

Cada vez es más frecuente encontrar productos lácteos sin lactosa y las marcas lo publicitan bajo el lema: «fácil digestión», «mañanas ligeras», etc ¿qué hay de cierto detrás de esto?

El principal azúcar de la leche es la lactosa y está formada por glucosa y galactosa. Nuestro organismo produce de forma natural una enzima -proteína- llamada lactasa capaz de romper la lactosa en sus dos componentes principales para que pueda ser absorbido por el intestino.

Los fabricantes de leche sin lactosa se sirven de este mecanismo para elaborar lácteos sin lactosa; es decir, a la leche sin lactosa no se le quita la lactosa sino que se le añade la enzima lactasa con la que la leche aparece dividida en sus dos componentes: glucosa y galactosa.

¿Por qué la leche sin lactosa es más dulce?

La industria incorpora lactasa a la leche añadiendo ciertos microorganismos que producen esta enzima como hongos y levaduras; de ahí, que sea una leche más dulce porque la capacidad edulcorante de los dos componentes: glucosa y galactosa es mayor que la de la lactosa sola.

¿Por qué se fabrica leche sin lactosa?

A la leche sin lactosa no se le quita la lactosa sino que se le añade lactasa

Aunque nuestro organismo es capaz de fabricar la enzima de forma natural hay una parte de la población que produce baja cantidad de lactasa, es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa. Esto quiere decir que la leche sin lactosa es un producto destinado «exclusivamente» a personas con intolerancia a la lactosa pero los anuncios publicitarios que acompañan a estos productos van dirigidos muchas veces al público en general haciéndonos creer que son más digestivos y nos van a sentar mejor que los convencionales.

Esto es un error y ellos lo saben. Para no incurrir en una ilegalidad ponen en letra pequeña en el etiquetado del alimento que el producto va destinado a personas intolerantes a la lactosa.

Los lácteos sin lactosa están de moda y van ocupando más lugares en los supermercados porque sus ventas están al alza. Ahora surge una pregunta ¿el consumo de estos productos por parte de personas que no lo necesitan puede hacer que aumente la cifra de intolerantes? Lo más probable es que sí. El disminuir el consumo de lactosa induce a bloquear la necesidad de que nuestro organismo produzca la enzima lactasa, provocando intolerancia progresiva en aquellas personas no intolerantes a la lactosa que se empeñan en seguir consumiendo alimentos sin lactosa.

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Si una persona no es celíaca ¿debe eliminar el gluten de la dieta?

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Una dieta sin gluten para los no celíacos puede ser perjudicial para la salud intestinal Foto de Michelle N https://flic.kr/p/8omXgF

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La enfermedad celíaca (EC) es una intolerancia permanente al gluten del trigo (en todas sus especies: trigo duro, espelta y kamut), la cebada, el centeno y la avena. Ya vimos la diferencia entre alergia e intolerancia alimentaria en una de las entradas del blog.

La intolerancia alimentaria se presenta en personas genéticamente predispuestas que, en combinación con varios factores, desencadenan la celiaquía. Esta enfermedad se caracteriza por una reacción inflamatoria, en el intestino delgado que dificulta la absorción de los nutrientes presentes en los alimentos.

Últimamente es habitual recibir falsas informaciones que prometen mejoras para la salud asociadas a la exclusión del gluten (como pérdida de peso, o fortalecimiento del cabello, etc). A día de hoy, no hay datos que sustenten que seguir una dieta sin gluten aporte beneficio alguno a la población general. Es más, los investigadores también indican que hay evidencias científicas que sugieren que una dieta sin gluten podría ser perjudicial para la salud intestinal en personas que no padecen enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten no celíaca.

Los especialistas creen que esta enfermedad está infradiagnosticada, es decir, muchas personas no saben que la padecen.

Por tanto, no es nada recomendable restringir los cereales con gluten en nuestra alimentación porque puede desequilibrar la dieta, sobre todo en niños. Ante la duda lo más sensato es visitar al médico.

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Los niños son más vulnerables

Imagen de Sanutri Alimentación Infantil. https://flic.kr/p/7xjxj4

Las alergias e intolerancias alimentarias han ido aumentando en los últimos años en la Unión Europea, sobre todo en la población más vulnerable, los niños. Además, las reacciones adversas a los alimentos se confunden frecuentemente con las alergias alimentarias; es por ello que hay que diferenciar dos conceptos: alergia e intolerancia.

Alergia alimentaria

Una alergia alimentaria es una respuesta exagerada del sistema inmunológico por el consumo de un alimento en particular. Ocurre cuando un alérgeno -una proteína presente en el alimento que causa la alergia y que en la mayoría de las personas no produce reacción adversa- inicia una cadena de reacciones que afectan al sistema inmunitario.

Alérgenos más frecuentes en las alergias alimentarias

Alérgenos más frecuentes en las alergias alimentarias

Estas reacciones pueden ser mediadas por anticuerpos o por células. El primer caso es el más habitual.

Los alimentos que con más frecuencia producen alergia son la leche, los huevos, el marisco, las nueces, el trigo, los cacahuetes (maní), la soja y el chocolate. De hecho hay 14 ingredientes específicos que requieren etiquetado alérgeno obligatorio según la normativa de la UE (Anexo IIIa de la Directiva 2000/13/CE, aplicable hasta el 13 de diciembre de 2014 y el Reglamento n.º 1169/2011, aplicable a partir de esta fecha), de ahí que los fabricantes de productos alimenticios estén obligados a declararlos claramente en la etiqueta de los alimentos envasados.

Intolerancia alimentaria

La intolerancia alimentaria, por su parte, no afecta al sistema inmunitario. Se puede clasificar en:

  • Enzimática, debida a la deficiencia de una enzima. Por ejemplo:

-La intolerancia a la lactosa se produce por un déficit de lactasa, enzima necesaria para digerir la lactosa  (azúcar presente en  la leche), de ahí que estas personas no puedan tomar leche.  

-Otro caso muy habitual es la intolerancia al gluten o celiaquía, trastorno intestinal que se da cuando el cuerpo no puede tolerar el gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo (en todas sus especies: trigo duro, espelta y kamut), el centeno, la cebada y la avena.

  • Farmacológica, como ocurre con aminas como la histamina o la intolerancia a la aspirina.
  • Indefinida, en cuyo caso el mecanismo es desconocido

Aunque los aditivos alimentarios no suponen ningún problema para la mayoría de la gente, un número reducido de personas pueden ser sensibles a algunos de ellos, como el sulfito y el benzoato sódico (conservante) que se encuentra frecuentemente en vinos, frutas, verduras y algunos productos horneados;  y el glutamato monosódico (saborizante) presente en la comida china, carnes y pescados a la parrilla.

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Bibliografía

Anexo IIIa de la Directiva 2000/13/CE

Reglamento n.º 1169/2011