Cinco claves para la seguridad alimentaria

Cinco claves para la seguridad alimentaria

La seguridad alimentaria hace referencia a la disponibilidad de alimentos, el acceso de las personas a ellos y el aprovechamiento biológico de los mismos.

El pasado 7 de abril fue el día Mundial de la Salud. La Organización Mundial de la Salud -OMS- promueve en este día las claves para reforzar la seguridad de los alimentos en un planeta cada vez más globalizado, y es que manteniendo la seguridad alimentaria de los alimentos prevenimos las enfermedades transmitidas por estas conocidas como ETA. A continuación les resumiré las recomendaciones de la OMS a este respecto :

1. Usar agua y alimentos seguros para mantener la seguridad alimentaria

Los alimentos, incluyendo el agua y el hielo, pueden estar contaminados por microorganismos y sustancias químicas.

 ¿Cómo podemos garantizar la seguridad del agua y los alimentos?

  • Usando agua potable.
  • Seleccionando alimentos frescos y saludables.
  • No consumiendo leche que no haya sido pasteurizada o esterilizada.
  • Lavando bien las frutas y hortalizas, especialmente si se consumen crudas y  desconocemos su origen.
  • Y evitando consumir alimentos después de su fecha de caducidad.

2. Mantener la limpieza colabora con la seguridad alimentaria

Hay que lavarse las manos siempre que sea necesario

En la tierra, las personas y en los animales hay microorganismos que pueden causar enfermedades. Estos pueden ser transportados por las manos, los utensilios, los paños de cocina, la ropa, las esponjas y cualquier otro elemento que no se lave adecuadamente. Un leve contacto con ellos puede poner en jaque la seguridad alimentaria y contaminar los alimentos.

¿Qué medidas podemos llevar a cabo para  mantener la limpieza?

  • Para empezar, lavándonos siempre las manos antes de preparar alimentos y  varias veces durante la preparación de los mismos.
  • También después de ir al baño.
  • Lavando cuidadosamente todas las superficies y el menaje usado en la preparación de la comida.
  • Protegiendo los alimentos y la cocina de insectos, mascotas y otros animales; para ello es conveniente guardar los alimentos en recipientes cerrados.

3. Separar alimentos crudos y cocinados

Debemos evitar la contaminación cruzada entre los alimentos crudos y cocinados

Los alimentos crudos, especialmente la carne, el pollo, el pescado y sus jugos pueden estar contaminados con microorganismos peligrosos. Estos pueden transferirse a alimentos cocinados o listos para comer durante su preparación o almacenamiento dañando la seguridad alimentaria.

¿Cómo evitar la contaminación entre alimentos crudos y cocinados?

  • Separando siempre los alimentos crudos de los cocinados y de los listos para comer.
  • No utilizando los mismos utensilios -como cuchillos o tablas de cortar- para manipular alimentos crudos, como pescado, carne o pollo, y para los ya cocinados.
  • Conservando los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocinados.

4. Cocinar por completo los alimentos para preservar la seguridad alimentaria

Al cocinar, guisar, asar o freír completamente los alimentos evitamos que estos queden crudos en su interior, especialmente la carne, el pollo, los huevos y el pescado.

¿Cómo podemos garantizar que los alimentos estén bien cocinados?

  • Asegurándonos de que las sopas y los guisos alcancen la ebullición.
  • Recalentando adecuadamente la comida cocinada.

5. Mantener los alimentos a temperaturas seguras

Algunos microorganismos pueden multiplicarse muy rápidamente en los alimentos si se conservan a temperatura ambiente. Por debajo de 5ºC, el crecimiento microbiano se hace más lento o se detiene aunque algunos microorganismos todavía pueden crecer por debajo de esta temperatura.

¿Cómo logramos mantener los alimentos a temperaturas seguras?

  • No dejando los alimentos cocinados a temperatura ambiente.
  • Refrigerando lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos, preferiblemente por debajo de los 5º C.
  • Manteniendo la comida ya cocinada que va a ser consumida caliente por encima de los 60 ºC.
  • Evitando guardar la comida por mucho tiempo, aunque sea en el congelador. Los alimentos para niños deben consumirse inmediatamente una vez preparados.
  • No descongelando los alimentos a temperatura ambiente sino en la parte baja del frigorífico.

Conclusión

Siguiendo estas cinco claves de la seguridad alimentaria de la OMS no sólo se previenen enfermedades por comer alimentos contaminados sino que también se contribuye a prevenir otras enfermedades por manipular animales que puedan estar infectados.

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