El consumo de alimentos ecológicos en España -según señalan las últimas informaciones- es una tendencia en alza. De 2011 a 2013, la compra de este tipo de alimentos ha experimentado un incremento del 7%, según la Asociación de Valor Ecológico (Ecovalia).

Por otro lado, el Barómetro AECOC Shopper View asegura que más del 35% de los compradores españoles incluye actualmente los productos ecológicos en su cesta de la compra.

Las categorías de alimento ecológico más compradas son en primer lugar las frutas (más de un 59%), seguidas de las verduras (57%). Además, las personas de entre 45 a 54 años son las mayores consumidoras de este tipo de productos.

En cuanto a los principales motivos que nos llevan a decantarnos por productos ecológicos, un 22% de los encuestados asegura que lo hace porque son más saludables, seguido de un 19% que quiere evitar el consumo de aditivos y cerca del 15% los ingieren porque son más sostenibles con el medio ambiente.

Consumo de alimentos ecológicos en Gran Canaria

En un intento de conocer la realidad de lo que sucede en Gran Canaria -en cuanto al consumo de alimentos ecológicos- hemos visitado varios establecimientos y asistido a la « Fiesta Eco » organizada por 20 sacos. Así que aproveché y les hice una pequeña encuesta. Las conclusiones de esta « peregrinación ecológica » fueron:

  1. Los establecimientos en Gran Canaria venden verduras y frutas preferentemente locales o de sus propias tierras. También ofrecen al consumidor otro tipo de productos ecológicos. Los más demandados por los consumidores son: distintos tipos de harinas, panes, frutos secos y semillas. Estos conviven con productos de parafarmacia, así amplían su abanico de ventas y de paso satisfacen la petición de los consumidores, porque en un mismo establecimiento encuentran aquello que necesitan.
  2. Todos apuestan por el trato cercano y la venta directa al cliente aunque se ayuden de las nuevas tecnologías para darse a conocer.
  3. Los motivos por lo que se dedican a los alimentos ecológicos son varios: filosofía de vida que apuesta por beneficiar a la salud y por la sostenibilidad medioambiental, quedarse en el paro y cambiar de rumbo formándose previamente en este sector, o sencillamente porque les parece un nicho de mercado atractivo.
  4. En cuanto al perfil de los consumidores en Gran Canaria,  decirles que no hay diferencias notables entre mujeres y hombres. Suelen ser de mediana edad en adelante, seguramente porque tienen más recursos que los jóvenes. Sin embargo, estos muestran más interés en aprender y probar alimentos nuevos.
  5. Algo a tener en cuenta es la apertura de nuevos establecimientos y fincas ecológicas en plena crisis. Poco a poco van fidelizando y aumentando su clientela.

¿Existe diferencia entre alimento ecológico y convencional?

Zanahoria ecológica

Zanahoria ecológica

Pues sí. La principal diferencia podría ser el uso de abonos y pesticidas de síntesis que tiene efecto a todos los niveles. Cuando se usan fertilizantes, los residuos se quedan en forma de nitratos en los vegetales como ocurre en hortalizas de hoja (lechugas, acelgas y espinacas) y en las hortalizas de raíz (patata, cebolla, remolacha). Sin embargo, en los plaguicidas esos residuos quedan como sustancias que tienen alto riesgo para la salud pudiéndola encontrar bien como residuos o como cantidad permitida. Pero aunque las cantidades permitidas las marca la ley, el problema es que todos ellos causan efectos sobre la salud, porque esas sustancias en cualquier concentración son altamente persistentes, acumulándose sobre todo en nuestro tejido graso. Por si fuera poco, hay un efecto acumulativo, es decir, las sinergias (combinaciones sumatorias) que unas sustancias y otras dejan en nuestro organismo no las contempla los márgenes permitidos por la ley.

Zanahoria convencional

Zanahoria convencional

Además según un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista The British Journal of Nutrition, se verifica que los alimentos de cultivos ecológicos, en promedio,  tienen una mayor concentración  de antioxidantes (60% más que los alimentos convencionales), menores concentraciones de cadmio y una menor incidencia (4 veces menos) de residuos de plaguicidas que los productos comparados de diferentes regiones y temporadas de producción.

Así que aunque el aspecto físico de las frutas y verduras ecológicas no sea tan perfecto ganamos en sabor, nutrientes y salud.

¿Qué podemos hacer como consumidores?

Los entendidos en la materia sugieren comer con formación y con información. Debemos conocer bien la procedencia de los alimentos, y los beneficios que nos van a aportar. Tenemos un modelo de Agricultura ecológica con rigurosos controles oficiales que incluyen análisis que nos aseguran que están libres de sustancias tóxicas.

¿Por qué los alimentos ecológicos tienen más sabor?

Cuando nos comemos un tomate ecológico nos sabe más rico y aromático. Son tomates que saben a tomate, ¿por qué?

Pues bien, hay varios factores que influyen en ello:

1. La acumulación de agua. En el modelo convencional, por los sistemas de fertilización que se realizan hay mayor acumulación de agua por lo que cual, la/s sustancia responsable del sabor está más diluida apreciándose menos esos potenciadores naturales del sabor presentes en el alimento.

2. Factores genéticos. Si hablamos de tomates, debemos tener en cuenta que las variedades tradicionales se han seleccionado desde años porque los agricultores han ido buscando el parámetro del sabor, pero con la genética actual el parámetro que más se ha ido buscando es que el alimento sea duradero en el tiempo y que soporte las grandes distancias que tiene que recorrer en la comercialización desde el punto de producción hasta el de destino y consumo. Así, cuando genéticamente se potencia un parámetro hay otros que se desvaloran, en este caso concreto el del sabor.

Tomates ecológicos

Tomates ecológicos

3. Recolección en el momento adecuado. Apreciamos los sabores  por los equilibrios entre los ácidos y los azúcares. Si un alimento se recolecta antes,  los niveles de ácidos serán mayores y esa conjunción con los azúcares no la vamos a tener. Por tanto « hay que respetar los ciclos naturales de recolección », algo que en producción ecológica se hace mucho.

Hasta aquí la entrada de hoy. Vamos a inaugurar una nueva sección sobre las visitas que hacemos. La primera se la dedicaremos a los establecimientos ecológicos.  « Es de bien nacidos ser agradecidos ». Habrá fotos.

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