Aspartamo Mercadona

El aspartamo es un edulcorante bajo en calorías. Es un aditivo alimentario (E-951) muchas veces cuestionado.

Actualmente es muy frecuente el uso de edulcorantes como la sacarina, la estevia, etc para acompañar al café o las infusiones. De vez en cuando se cuestiona la seguridad de los mismos.  En esta entrada voy a centrarme en la última evaluación de seguridad para el consumo humano que se le ha hecho al aspartamo.

El aspartamo es un aditivo alimentario que desde hace más de 30 años está aprobado en muchos países de todo el mundo. El uso de este edulcorante fue autorizado por primera vez por los Estados Miembros en los años 80. Ha sido probado de forma muy exhaustiva en modelos animales y humanos demostrando que es un producto seguro. Desde el establecimiento de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2002, esta ha vuelto a confirmar la seguridad del aspartamo. La última evaluación se publicó recientemente en diciembre de 2013.

El aspartamo es un edulcorante bajo en calorías.  Proporciona 4 calorías por gramo (similar al azúcar) pero debido a que en términos de peso es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar, solo se precisa una pequeña cantidad de este para endulzar los alimentos. De este modo, el aspartamo apenas si añade calorías a los alimentos.

Actualmente se utiliza para reemplazar al azúcar en la producción de alimentos de «valor energético reducido» o alimentos «sin azúcares añadidos». También es frecuente encontrarlo en la producción de alimentos para usos nutricionales específicos. Algunos ejemplos de alimentos y bebidas que entran dentro de estas categorías son los refrescos con gas, los postres, los dulces, el chicle, el yogurt y los edulcorantes de mesa.

Para saber si un producto contiene aspartamo es preciso consultar la lista de ingredientes que aparece en la etiqueta del producto. Al igual que todos los aditivos alimentarios cuyo uso está aprobado en la Unión Europea, al aspartamo se le ha asignado un «número E». Su presencia en alimentos viene indicada por su nombre (aspartamo) o su número (E-951).

Los productos que contienen aspartamo deberían también indicar que se trata de una fuente de fenilalanina. El objetivo de esta etiqueta es ayudar a las personas con un trastorno genético heredado poco frecuente denominado fenilcetonuria. Estas no pueden metabolizar la fenilalanina de cualquier origen y necesitan controlar la ingesta de este aminoácido.

La EFSA concluyó en su última evaluación que el aspartamo y sus productos de descomposición en el cuerpo (fenilalanina, ácido aspártico y metanol) son seguros para el consumo humano en los niveles de consumo actuales, y que el nivel actual de ingesta diaria admisible (IDA) de 40 miligramos por kilogramo de peso corporal al día es adecuado para la población en general. Sin embargo, en pacientes que sufren fenilcetonuria (FCU), esta IDA no es aplicable, puesto que deben seguir de forma estricta una dieta baja en fenilalanina.  Con respecto al embarazo, la EFSA señaló que no hay ningún riesgo para el feto en desarrollo cuando este se expone a la fenilalanina derivada de aspartamo con la IDA actual (a excepción de las mujeres que padecen fenilcenoturia). 

Espero haber aclarado dudas sobre este tema. Disfruten del café o de las infusiones solas o acompañadas de edulcorantes.

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