Organizar el frigorífico es vital para mantener la seguridad alimentaria en nuestros hogares y en el sector de la restauración. No se deben colocar al azar los alimentos en la nevera. Almacenarlos en el lugar correcto hace que se prolongue su vida útil, e influirá en el correcto funcionamiento del frigorífico. Este electrodoméstico está diseñado para proporcionar el rango de temperatura necesaria a cada grupo de alimentos. La parte más fría de la nevera es la zona inferior.

Hay que organizar el frigorífico por grupos de alimentos para mantener su calidad

La organización del frigorífico por grupos de alimentos contribuye a mantener su calidad y a preservar la seguridad alimentaria

Hay alimentos que no necesitan refrigeración como es el caso de los plátanos, aguacates, tomates e incluso la piña.

Todo esto lo hemos visto y lo he explicado detalladamente en la entrada de  «¿Cómo organizar el frigorífico?» Siguiendo con el tema  me gustaría citar algunas recomendaciones a tener en cuenta.

Consejos sobre la organización del frigorífico

  • Primero tendremos en cuenta algo tan simple como que  «lo primero que entra es lo primero que sale». Eso significa que al introducir alimentos en el frigorífico situaremos los productos recién comprados detrás de los que ya estaban dentro. Esto evita que la comida caduque o se estropee.
  • Otra cosa… No es aconsejable tener el frigorífico con demasiada comida. El sobrealmacenamiento hace que no exista el suficiente espacio entre los distintos alimentos, por lo que se dificulta la circulación del aire y la distribución de la temperatura.
  • Evitaremos introducir en el frigorífico alimentos calientes porque producen un aumento de la temperatura en el mismo. Lo ideal es dejarlos a temperatura ambiente para que se enfríen un poco. Ya hemos dicho en otras ocasiones que las sobras deben guardarse antes de que hayan pasado 2 horas desde que hayan sido servidas.
  • Además envolveremos o taparemos la comida para evitar que se contamine y pierda sabor y frescura.
  • Las sobras las guardaremos en recipientes limpios, poco profundos y con tapa.
  • Tampoco dejaremos que el hielo se acumule porque el frigorífico no funcionará correctamente.
  • Y descongelaremos nuestra nevera frecuentemente -cada 3 meses- con agua caliente y de paso aprovechamos para limpiarla.

Espero que a partir de ahora valoren aún más a este electrodoméstico y le saquen el mayor rendimiento posible.

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